18 julio 2026

Salarios: las paritarias se acomodan a la inflación

Los principales sindicatos acordaron paritarias para el último tramo del año con aumentos alineados con la inflación.

 

En un contexto donde se discute una posible reforma laboral y, pese a la desaceleración del índice de precios, la inflación aún se mantiene en niveles elevados, los gremios lograron sostener paritarias que acompañan la suba del costo de vida. Sin embargo, la mayoría no consiguió recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años.

Durante noviembre, los aumentos salariales acordados se ubicaron en torno al 2,5%, en línea con la inflación esperada para octubre. En varios casos se trata de incrementos bimestrales, trimestrales o semestrales firmados en la primera mitad del año, cuando el ministerio de Capital Humano buscaba limitar las subas a un 1% mensual.

El acuerdo más destacado fue el de los aceiteros, que elevó el salario básico inicial para la categoría de peón a $2.075.186 en noviembre, $2.100.000 en diciembre y $2.344.000 desde enero de 2026. El convenio, firmado por la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo, incluye además una suma extraordinaria no remunerativa de $1.886.748,60 a pagarse entre enero y febrero de 2026, y un retroactivo de $400.000 por septiembre y octubre.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) logró un incremento acumulado del 11,5% entre julio y noviembre, con un salario básico de $1.370.000 y un total de $1.682.000 incluyendo viáticos.

El Sindicato Obrero del Caucho (SOCAYA) acordó un aumento del 2,1% acumulativo para octubre, llevando la hora de referencia del ayudante general a $5.822,15 y el premio por asistencia a $129.906,24.

En el sector alimenticio, la Federación Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA) pactó un 6,67% de incremento al básico y una suma extraordinaria de $100.000. Los marítimos y fluviales (FESIMAF) consiguieron un 10,3%, mientras que los trabajadores de pastas frescas (SATIF) obtuvieron un 2%.

Los gastronómicos (UTHGRA) sellaron aumentos escalonados hasta enero con una contribución extraordinaria de $8.000 por trabajador. Los empleados de entidades deportivas (UTEDYC) cerraron un 9% de suba anual con variaciones por rubro, y los vigiladores privados (UPSRA) lograron un 5,74% trimestral con un salario bruto de $1.450.900 y una suma adicional de $25.000.

Entre los mecánicos, SMATA acordó una mejora del 6% mensual promedio en sumas no remunerativas hasta diciembre. En televisión, SATSAID firmó un 9,26%; los trabajadores de sanidad (FATSA) percibirán un 1,6% más $60.000 fijos, los de farmacias un 4,3%, y los bancarios un 2,1% retroactivo.

Los camioneros obtuvieron un 1% de aumento, los empleados de comercio un 1% más $40.000, y los aseguradores aplicaron el último tramo del 1,5%. Los plásticos (UOYEP) sumaron un 1,2% y un bono de $60.000, y los curtidores recibirán entre $849.878 y $1.227.596 según categoría, con un complemento de $60.000.

En el campo, la UATRE acordó un 3,4% de suba, llevando el básico del peón general a $936.746 más una suma no remunerativa de $18.000. Otros gremios, como los de carga y descarga o pasteleros, pactaron incrementos escalonados, mientras que los mineros (AOMA) alcanzaron un 11% acumulado hasta diciembre.

Los químicos (FATIQYP) obtuvieron un 6% para octubre-diciembre, los ferroviarios un 4,8% más una suma del 7,65%, y los de telecomunicaciones (CONSITEL) un 2,10%. Los metalúrgicos (UOM) esperan la homologación de su nuevo acuerdo.

El sindicato del vidrio (SEIVARA) aplicó un 2,5% acumulativo, los encargados de edificios (SUTERH/FATERYH) un 1,6% más un 7% en viáticos y una suma de $50.000 desde diciembre, y la construcción (UOCRA) mantuvo las escalas de octubre con un 3% de mejora.

En la vitivinicultura, FOEVA cerró subas escalonadas hasta febrero de 2026. Los perfumistas alcanzaron un 11% total hasta febrero, los médicos privados el último 1,6% del acuerdo vigente, y el personal del Correo Argentino un 1,1% desde noviembre.

Las paritarias continúan siendo, pese a todo, la herramienta central para que los trabajadores intenten sostener el poder de compra frente a la inflación persistente.