Cinco días después de las elecciones, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner responsabilizó al gobernador Axel Kicillof por la derrota del peronismo en la provincia de Buenos Aires.

En un documento titulado “Elección 26 de octubre”, aseguró que “fue un error político desdoblar la elección” y explicó que su oposición al desdoblamiento buscaba “no dividir los esfuerzos en dos elecciones separadas por apenas 49 días”.
Cristina recordó que advirtió sobre los riesgos del adelantamiento de los comicios y sostuvo que la medida actuó como un “balotaje anticipado”, favoreciendo la concentración del voto antiperonista. A pesar de la crítica, la exmandataria insistió en la importancia de la unidad: “Sigo sosteniendo el valor de la unidad como instrumento político de construcción nacional, popular y democrática”.
Además, vinculó el resultado electoral a factores económicos, mediáticos y geopolíticos, incluyendo una “campaña del miedo” y la influencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y denunció una “ofensiva para romper el peronismo” que incluye su prisión y proscripción como parte de una estrategia de “disciplinamiento político, mediático y judicial”.



