La Justicia federal analiza presuntos nexos entre el empresario acusado de narcotráfico Federico “Fred” Machado, la firma Lácteos Vidal -con una planta en la vecina ciudad de Carlos Casares- y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

El caso surge a partir de documentación que vincula a los propietarios de la empresa láctea con el mismo entramado financiero en el que se menciona un presunto pago de 200 mil dólares al diputado José Luis Espert, proveniente del entorno de Machado.
De acuerdo con el expediente United States v. Mercer-Erwin, radicado en Texas, el empresario —que será extraditado a Estados Unidos— habría mantenido relación con la firma Lácteos Vidal, propiedad de la familia Bada Vázquez.
La empresa, conocida por liderar el Movimiento Empresarial Anti Bloqueos tras un prolongado conflicto sindical, aparece nombrada en quince ocasiones dentro de la causa internacional, en varios casos asociada a domicilios y operaciones financieras en la ciudad de Buenos Aires.
Las menciones más frecuentes corresponden a Vidal y Alejandra Bada Vázquez, esta última reconocida públicamente por encabezar las denuncias contra el gremio de Camioneros.
Según la investigación, existirían registros de transferencias entre los Bada Vázquez y el fideicomiso Wright Brothers, administrado por Machado y su exsocia Débora Mercer-Erwin, condenada por narcotráfico en Estados Unidos. Los montos oscilarían entre los 20 mil y 400 mil dólares.
Actualmente, el caso dio lugar a tres denuncias en la Argentina: una ante la Justicia Federal de San Isidro, otra en el fuero electoral y una tercera a sortearse en Comodoro Py. En la primera de ellas, el abogado Antonio Liurgo pidió investigar a Machado, a Alejandra Bada Vázquez y a Patricia Bullrich por un presunto aporte económico a la campaña presidencial de 2023. El juzgado de Lino Mirabelli, que ya instruye la causa contra Espert por posible lavado de activos, quedó a cargo de evaluar si existió una conexión delictiva entre las partes.



