El ministro de Gobierno bonaerense advirtió que la crisis de consumo golpea fuertemente a las panaderías de la provincia de Buenos Aires. Según sus declaraciones, 14 mil panaderías familiares cerraron sus puertas, mientras que las ventas de pan cayeron un 50% y las de facturas un 85%.

La Cámara de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires (CIPAN) aplicó un incremento del 12% en el precio del pan, debido a la suba sostenida de la harina y otros insumos básicos. El precio sugerido por kilo ahora oscila entre $2.800 y $3.300, según la zona.
Algunas panaderías, como “La Favorita” en La Plata, decidieron mantener los precios para no afectar a sus clientes, sosteniendo el kilo de pan en $3.000.
Impacto en la producción y el empleo
Solo seis de cada diez máquinas panificadoras están encendidas, el resto permanece apagada debido a la reducción de la producción a la mitad.
La caída del consumo y el aumento de costos comprometen la continuidad de numerosos comercios y el empleo en el sector.
El funcionario resaltó que la situación refleja la gravedad de la crisis de demanda que atraviesan las pequeñas y medianas panaderías, afectando no solo a los negocios sino también a las economías locales y al poder adquisitivo de los bonaerenses.



