El municipio de Azul presentó una demanda judicial contra el Gobierno nacional por el deterioro de la Ruta Nacional Nº 3, una de las vías troncales del país que conecta Buenos Aires con Ushuaia a lo largo de más de 3.000 kilómetros.

La acción fue impulsada por el intendente Nelson Sombra junto al subsecretario Legal y Técnico de la comuna, Roberto Dávila, quienes promovieron un amparo con pedido de medida cautelar ante el Juzgado Federal Nº 2 de Azul.
En el escrito se señala que “se verifica una alta siniestralidad provocada por el estado de la calzada y un potencial daño permanente de que se repliquen los accidentes”. Además, se remarca que la inacción estatal “es de público y notorio conocimiento, ya que basta con circular por la vía para advertir la falta de mantenimiento y los problemas que presenta en la seguridad para transitar”.
La demanda puntualiza que el mantenimiento de la ruta corresponde de manera “exclusiva y excluyente” al Estado nacional, que en su momento concesionó la traza a Corredores Viales, y reclama que se retomen de manera urgente las obras de reparación y seguridad.
Reclamo social y obras inconclusas
En paralelo, vecinos autoconvocados de Azul, Olavarría y Tandil vienen realizando banderazos y manifestaciones para exigir la reactivación de los trabajos. La transformación de la Ruta 3 en autovía es un reclamo de larga data que busca reducir la cantidad de siniestros viales y muertes en el corredor.
Durante las últimas décadas se sucedieron anuncios y licitaciones, pero gran parte de las obras quedaron inconclusas o directamente nunca se iniciaron, lo que generó un fuerte malestar social en la región.



