La localidad neuquina de Loncopué vive horas de conmoción tras el fallecimiento un niño de dos años que murió por asfixia luego de atragantarse con un caramelo.

El trágico episodio ocurrió el viernes por la noche. Thiago fue trasladado de urgencia al Hospital de Loncopué, donde recibió las primeras maniobras de auxilio.
Ante la gravedad del cuadro, se dispuso su derivación al Hospital de Zapala, pero en el camino su estado se complicó, lo que obligó a detenerse en el Hospital de Las Lajas para continuar con la asistencia.
En el operativo intervinieron profesionales de tres centros de salud —médicos, enfermeros y un pediatra-neonatólogo— que lucharon por reanimarlo. Pese a los esfuerzos, en Zapala se confirmó su fallecimiento por asfixia con cuerpo extraño.
Efectivos de la Comisaría 26 colaboraron en el protocolo de evacuación para agilizar el traslado. La noticia generó un profundo dolor en la comunidad, que se encuentra acompañando a la familia en este difícil momento.



