Los ataques de "viudas negras" no dan tregua en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Hay 25 víctimas fatales, y los robos ya superan los $1.000 millones.

Según un informe reciente de la ONG Defendamos Buenos Aires, esta modalidad delictiva se ha vuelto el principal temor entre los hombres, especialmente por su crecimiento acelerado en los últimos años.
“Hace cinco años era un fenómeno aislado. Hoy, con la expansión de redes sociales y apps de citas, como Tinder, los ataques se dispararon. El 50% de los casos se originan en esas plataformas”, explicó Javier Miglino, director de la organización.
El modus operandi se repite: una mujer seduce a la víctima, accede a su domicilio, y en medio del encuentro le suministra alguna droga —como ketamina, clonazepam o tranquilizantes— para dormirlo y concretar el robo.
Uno de los casos más recientes y trágicos ocurrió a mediados de julio, cuando Jonathan Quispe Quenta, un joven boliviano de 19 años, murió tras ser atacado por dos mujeres que conoció en un boliche de Liniers. Las sospechosas se encuentran prófugas.



