La histórica fábrica Textilana S.A., dueña de la marca Mauro Sergio, despidió a 150 operarios en Mar del Plata y redujo un 20% su producción en medio de una profunda crisis del sector textil, golpeado por la baja del consumo y el aumento récord de importaciones.

La empresa, fundada en los años ‘70, atraviesa un proceso de reestructuración interna, con denuncias gremiales por despidos encubiertos, atrasos salariales y sobrestock. La planta pasó de contar con 350 empleados a menos de 200.
El caso refleja una tendencia nacional: el 70% de la ropa que se consume en el país ya es importada. Solo en lo que va de 2025, cerraron 68 pymes textiles, se perdieron más de 4.000 empleos, y la capacidad industrial del sector cayó al 40%.
Desde la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA) y la Asociación Obrera Textil (AOTRA) advierten que la situación es crítica y exigen medidas urgentes ante lo que consideran un daño estructural para el entramado productivo nacional.



