19 julio 2026

Una simple “Foto del Día” avivó un profundo debate sobre tenencia responsable de mascotas

Distintas opiniones abrieron un amplio abanico de posturas.

 

Nuestra sección “La Foto del Día” de ayer reflejó la imagen que acompaña esta nota, intentando ilustrar lo desapacible y, por qué no decirlo, aburrida tarde de un domingo que anticipaba los feriados de Carnaval con lloviznas y chaparrones constantes, que desalentaban cualquier actividad al aire libre, seguramente muy esperadas por las familias para compartir un momento de esparcimiento.

Ante el ojo de nuestro fotoperiodista, dos al parecer inocentes perritos mostraban también su cara de aburrimiento en una calle de la ciudad, de alguna manera ilustrando esa frustración dominguera de no poder pasear demasiado.

Pero, apenas minutos después de publicarse la foto, los lectores comenzaron a realizar comentarios en nuestras redes sociales (Instagram y Facebook), mencionando que los canes de la toma no resultan para nada pacíficos, permanecen en la calle, y tienen varias agresiones a otros perros, vecinos y automóviles en su haber.

Estas opiniones abren sin dudas un debate más amplio sobre la tenencia responsable de mascotas, que gira sobre diferentes ejes.

Primero, y principalmente, la responsabilidad de el o los amos de los canes, que deberían tomar recaudos sobre su permanencia en la vía pública, sean o no peligrosos; pero claramente con mayor reparo en la segunda posibilidad.

En segunda instancia, y aunque más lejos de la primera responsabilidad, juega también la de los vecinos, que deberían haber advertido de esta situación a las autoridades correspondientes; y en tercer lugar, claramente, la de los referidos responsables ante la comunidad si los debidos avisos fueron notificados y no se tomaron recaudos al respecto.

Más lejos aún podrían extenderse el debate y el análisis de este tipo de situaciones, haciendo hincapié en la referida tenencia responsable, la aplicación de métodos de esterilización, la adopción y otras cuestiones sociales sobre la que seguramente las opiniones serán muy diversas, de acuerdo a posturas y convicciones personales; aunque con un importante y nada menor dato de punto de partida: el peligro que representan los canes en la vía pública, que alguien debería atender.