18 julio 2026

Un asteroide puso en vilo a la NASA, pero su destino acaba de cambiar

Los astrónomos temían que el 2024 YR4 pudiera impactar contra la Tierra en 2032. Sin embargo, nuevos cálculos revelaron un giro inesperado en su trayectoria.

La NASA confirmó que el asteroide 2024 YR4, que había generado preocupación entre astrónomos y expertos en defensa planetaria, ya no representa un peligro de impacto contra la Tierra. Según los nuevos datos recopilados, las probabilidades de colisión en 2032 se redujeron drásticamente hasta quedar en un 0,004%, lo que lleva a los especialistas a descartar la posibilidad de una catástrofe.

El asteroide 2024 YR4 fue detectado a fines de diciembre de 2024, y en ese momento los científicos estimaban que existía más de un 1% de posibilidades de que impactara en la Tierra, convirtiéndolo en uno de los cuerpos celestes con mayor probabilidad de colisión registrada. Sin embargo, con el paso de los meses y la acumulación de más observaciones, los astrónomos lograron afinar sus cálculos y determinaron que la posibilidad de un choque es insignificante.

Cálculos más precisos y una alerta descartada

Davide Farnocchia, ingeniero de navegación en el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en California, aseguró en diálogo con The New York Times que estos cambios en la evaluación del riesgo son normales a medida que se recopilan más datos. “Sabía que era probable que la alerta se disipara conforme obtuviéramos mejor información”, explicó el experto.

En enero y febrero, los astrónomos registraron un aumento en la probabilidad de impacto, que llegó a un 3,1% en un momento determinado, lo que generó preocupación. Sin embargo, tras nuevas observaciones con telescopios terrestres, los cálculos fueron ajustados y se llegó a la conclusión de que el asteroide no representa un riesgo para la humanidad.

El 2024 YR4 tiene un diámetro estimado de entre 40 y 90 metros, lo que significa que, en caso de impacto, podría generar una devastación importante a nivel local, similar a la explosión del meteorito de Cheliábinsk en 2013, que causó daños estructurales y lesiones en más de 1.500 personas en Rusia.

Posible impacto en la Luna

Si bien la Tierra ha quedado fuera de peligro, la NASA señaló que existe una posibilidad del 1,7% de que el asteroide colisione con la Luna. De ocurrir, generaría un nuevo cráter en su superficie, aunque sin representar ninguna amenaza para nuestro planeta.

Los observatorios astronómicos de todo el mundo seguirán monitoreando el comportamiento de YR4 hasta finales de abril de 2025, momento en el que se perderá de vista hasta el año 2028, cuando reaparecerá en la región visible del cielo.

Los astrónomos y expertos en defensa planetaria consideran que la detección temprana del 2024 YR4 y la posterior refinación de sus cálculos es una muestra del avance en la capacidad de la humanidad para identificar y evaluar amenazas provenientes del espacio. “Este es un ejemplo de cómo funciona el proceso científico y cómo podemos estar preparados para enfrentar eventuales riesgos de impacto en el futuro”, explicó Farnocchia.

Con el constante desarrollo de nuevas tecnologías de observación y la colaboración internacional en la vigilancia del espacio, los expertos esperan mejorar aún más la capacidad de detección de asteroides y minimizar el riesgo de impactos inesperados en la Tierra.