1 diciembre 2022

La Peregrinación a Luján no tiene paz

En el marco de la tradicional Peregrinación a caballo que se realiza hace más de 70 años, los gauchos se "rebelaron" contra las fuerzas policiales que no los dejaban llegar a la Basílica. "Me van a parar con un escopetazo en el pecho", dijo uno de los jinetes.

 

El 25 de septiembre se realizó el Desfile Tradicionalista y Misa Criolla. Sin embargo, en esta oportunidad tuvo un tinte distinto: El Municipio, junto con proteccionistas, organizaciones y vecinos mantuvo reuniones y definió los lineamientos de la organización para poner como eje el cuidado de los animales.

Por ello se reforzaron los controles policiales que hicieron enfrentar a los gauchos con las fuerzas de seguridad. Estos cruces quedaron plasmados en videos que se difundieron en las redes sociales donde se veía cómo el paso de los jinetes se veía obstaculizado por los controles.

Como parte de los descargos de los gauchos contra las medidas, escribieron en redes: "Nadie debe impedir la fe de las personas, y mucho menos de los peregrinos de a caballo hacia la basílica de Luján y a la virgen, lo cual debiera ser patrimonio universal, y no algo de lo cual quiera adueñarse ni algún intendente de turno, y ni siquiera los mismos lugareños. Porque la fe religiosa no tiene dueños".

"Por muchos años, la peregrinación gaucha a Luján, a sido la más numerosa del mundo, pero lamentablemente, se la a ido desvirtuando por distintos errores humanos, y saliendose del eje de la fe. La peregrinación debiera ser un acto libre y de fe, y no un desfile adonde ir a mostrar lujos y riquezas, discriminando a los pobres, ni mucho menos una jornada de lujuria y malos modales en donde se provocan pleitos, riñas, destrozos o accidentes fatales", continuaron.

De esta forma hicieron hincapié en que la peregrinación debe realizar "con los animales en condiciones, como se ve aquí a estos criollos donde además de bien cuidados y alimentados, tampoco ni siquiera sudado se ve a ninguno. Así debiera de ser cada año, llegar a su lugar de fe, pasar frente a la virgen y pegar la vuelta, o acampar a las afueras de la ciudad para dar descanso a sus animales y volver a sus destinos, por tierra o embarcados, pero libres".

Según denunciaban quienes intentaban llegar a caballo a Luján, los policías no les permitían el ingreso por encontrarse con los animales.

¿De dónde surgipo esta tradición?

Los propios gauchos explicaron: "Comenzó con una peregrinación a caballo pidiendo agua ante un sequía, y se largó a llover. Por eso casa año venían a agradecer a la Patrona de los argentinos".

Y sumaron: "Llegó a ser la peregrinación a caballo más grande del mundo. Ahora con el argumento del cuidado de los animales se lo impiden. PERO, una cosa son los carritos engomados del conurbano y otra cosa es el acto de fe de los gauchos de a caballo, que hacen cientos de kms para venerar a la Virgen".