19 agosto 2022

Luz verde al trigo tolerante a la sequía

La científica Raquel Chan desarrolló junto a un equipo del CONICET la soja y el trigo HB4 tolerante a la sequía.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca aprobó hace algunas semanas la comercialización y siembra en el país de la variedad transgénica HB4 de trigo tolerante a la sequía y lo mismo hizo el gobierno de China con la semilla de soja HB4. En este marco, la bioquímica Raquel Chan, la mujer detrás de este revolucionario desarrollo, dialogó y aseguró: "Argentina no es solo producción de granos sino además conocimiento".

La investigadora del Conicet y docente de la Universidad Nacional del Litoral explicó que la aprobación por parte de los organismos regulatorios de Argentina y Brasil -para el caso del trigo- y de China y Australia -para el caso de la soja- implica que Argentina empiece a exportar tecnología en el mercado internacional: "No es solo producción de granos sino además conocimiento, que es valor agregado. Eso es bastante inédito en nuestro país. Tiene mucha importancia en lo que es el desarrollo nacional".

Estos cultivos fueron recientemente aprobados a través de una licencia presentada por la empresa argentina Bioceres, lo que conforma una alianza pública-privada muy celebrada por el gobierno nacional.

Trigo, soja y maíz

"Cualquier especie animal tiene unas cuantas decenas de miles de genes que gobiernan cómo somos. Lo que se hizo en nuestro caso es tomar una planta mas adaptable al medioambiente como el girasol, sacar de a uno los genes, ver cuales de ellos la hacen mas adaptable a los climas áridos o clientes y ponerlos en una planta que no los tiene. Así, la planta receptora se convierte en un organismo genéticamente modificado o transgénico", explicó Chan en Hoja de Ruta.

Asimismo, la reconocida científica aclaró que "toda la soja que se siembra en Argentina es transgénica y no está desarrollada en el país sino que es de una empresa multinacional. Tiene resistencia al herbicida glifosato. Por otro lado, el maíz que se siembra es el Bt que tiene un gen que codifica una proteína que es toxica para insectos. Eso se siembra desde hace 30 años". Y agregó: "Los avances tecnológicos siempre generar una reacción, históricamente ha sido así".

Falsas creencias 

Sobre el uso de herbicidas, Chan explicó que se utilizan en toda la agricultura extensiva: "Hay un error conceptual de mucha gente que relaciona transgénico con herbicida. El herbicida que se usa en el cultivo convencional de trigo es un producto químico que mata malezas, son plantas salvajes que consumen agua, luz y nutrientes del suelo y que a los productores les baja los rindes de lo que van a cultivar. Por lo tanto se usa en toda la agricultura extensiva excepto en los cultivos agroecológicos, pero estos están limitados a terrenos muy chicos".

Y continuó: "El hecho de que la soja transgénica más vendida sea la resistente al herbicida hace que muchos digan que desarrollar algo con resistencia herbicida aumenta su uso. Esto no debería ser así, porque igual se usan. El error está en creer que la agricultura extensiva se puede desarrollar sin herbicidas. Algún día tal vez se pueda, pero hoy no".

Un camino tortuoso

"Demostrar que tanto el trigo como la soja son inocuos desde el punto de vista ambiental y desde la salud humana y animal fue un camino fue tortuoso. No es una cuestión de burocracia sino de experimentos y ensayos. Para determinar que un producto que se va a consumir no es dañino y lograr que los gobiernos tan estrictos como los de Australia y China lo aprueben se requieren un montón de estudios", cerró la científica que actualmente dirige el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral.