7 diciembre 2021

Running: sin prisa pero sin pausa

Salir a correr favorece una transformación positiva y mejora el bienestar físico y mental en las personas.

La práctica de running brinda mayores niveles de energía, mejora el sistema cardiorrespiratorio, fortalece los huesos y favorece al descanso. Por esta razón, salir a correr al aire libre está volviendo a ser una de las actividades principales para estar en forma y tener una vida saludable, tanto en el aspecto físico como mental.

Cinco consejos para empezar en el mundo del running:

1. Empieza alternando entre trotar y caminar
Si eres principiante más que preocuparte por la distancia, concéntrate en el tiempo, trota despacio de 5 a 10 minutos y altérnalo con caminar con el mismo tiempo (o inclusive la mitad) por momentos para recuperar el aliento. Después de un tiempo podrás empezar a aumentar la duración de las sesiones de running y podrás reducir las caminatas: empieza alternando entre caminar y trotar 20 a 30 minutos de ejercicio total y luego la recomendación sería aumentar en 10% el tiempo para las siguientes sesiones.

2. No inicies demasiado rápido y haz pasos cortos
El cuerpo se tiene que acostumbrar al nuevo estrés y exigencias del running. Lo más aconsejable es correr a ritmo moderado, suave y correr de forma relajada, sin demasiado esfuerzo. Los pasos cortos y sencillos son más efectivos que los largos. Eso sí, ayúdate siempre con el movimiento de los brazos de forma alternada respecto a tus piernas.

3. Recupera tu cuerpo
Iniciaste bien con tus primeros tramos de running y quieres hacerlo todos los días, perfecto. Pero, debes esperar a que tus músculos se recuperen para evitar posibles lesiones. Es importante tener claro que el descanso es parte del entrenamiento. Lo aconsejable es programar tu entrenamiento con un descanso entre los días de ejercicio. El cuerpo se debe adaptar a las nuevas demandas sobre el sistema cardiovascular y preparar los músculos y huesos para la siguiente sesión de running.

4. Corre en una superficie adecuada
Si vives en la ciudad, lo más común, es que se corra sobre asfalto o pavimento. Sin embargo, si recién estás empezando a correr lo aconsejable es elegir superficies suaves, como césped, trocha, tierra o tartán (pista atlética) para reducir el impacto en cada paso, evitar problemas en las articulaciones y minimizar el riesgo de lesiones. Una vez adaptado, puedes pasar al asfalto. Al inicio elige rutas no tan empinadas y con distancias cortas. Esto sirve para que no te canses tan rápido y puedas disfrutar del running. Pero ten en cuenta que las rutas empinadas te harán mejorar físicamente.

5. Utiliza las zapatillas ideales
Un buen calzado, cómodo y ligero, especializadas en running, pueden ayudarte a evitar incomodidades a la hora de correr o posibles lesiones.