6 julio 2022

Recrean el Juego del Calamar en un shopping

El hecho tuvo lugar en el patio del comidas del Alto Avellaneda. La Defensoría del Pueblo bonaerense y una asociación contra el bullying hicieron un descargo.

Luego de que se viralizara en las redes sociales un video de chicos y chicas recreando El Juego del Calamar en un shopping de Avellaneda, la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires y la Asociación Libres de Bullying manifestaron su preocupación y emitieron un comunicado.

"¿Cuál es el límite entre las propuestas empresariales y los derechos de los niños, niñas y adolescentes? ¿Se le puede ofrecer “cualquier cosa” a los niños y las niñas? ¿Todo es excusa para convocar a las familias a un patio de comidas?", fueron algunas de las preguntas que esbozaron desde ambos organismos.

El hecho tuvo lugar en el sector gastronómico del Alto Avellaneda, donde instalaron una muñeca gigante idéntica a la de la serie coreana. Alrededor, pequeños de entre 6 y 7 años corrían y se detenían, según lo que el personaje indicaba. Vale aclarar que, la ficción (no apta para menores de 16 años) consiste en un "juego de supervivencia" y quienes incumplen esta regla (y otras) son asesinados a sangre fría.

En un shopping Avellaneda, niños recrearon una escena de la serie El Juego del Calamar

Previo al descargo de la Defensoría bonaerense, ya había actuado al respecto el Defensor del Pueblo de Avellaneda: Daniel García le envió una carta a los responsables del centro comercial para oponerse a la iniciativa y logró que removieran a la muñeca del lugar.

"Generemos espacios de expresión y acompañamiento, ofrezcamos nuestra mirada, nuestros brazos, nuestra escucha para que nos cuenten sus miedos y dolores. Recibamos los sufrimientos infantiles. Recibámoslos, no los generemos buscando ganar dinero", reflexionaron al respecto la directora de la Asociación Libres de Bullying, María Zysman, y el defensor del pueblo adjunto, Walter Martello.

El Juego del Calamar

La serie coreana que es furor en Netflix consiste en un juego de supervivencia en donde se convoca a 456 personas cuyo denominador común es estar endeudados y desesperados. Se les ofrece participar en una serie de 6 juegos a cambio de un premio de 45 millones de wones (unos 39 millones de dólares).

La trampa reside en que en este juego el que pierde muere, o por la propia naturaleza del juego (caer al vacío) o porque es ejecutado por los guardias. Quien organiza la iniciativa es una sociedad secreta de millonarios que efectúa esta actividad desde hace décadas como diversión.

Aquellos que entran al juego terminan inmersos dentro de una “institución total” (Goffman,1961), un panóptico foucaultiano tecnológico donde son permanentemente vigilados y cualquier disidencia se castiga con la muerte.