3 julio 2022

Más de 2 mil colegios privados reclaman la presencialidad plena en la provincia

Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires (Aiepba) piden actualizar el Plan Jurisdiccional, ante la baja incidencia de contagios en escuelas.

 

Tras el ingreso de un proyecto en la Legislatura bonaerense para que se elimine el actual sistema bimodal de educación, unos 2.300 colegios privados le reclamaron a las autoridades educativas de la provincia “permitir el reagrupamiento de la matrícula de cada curso”, ante la baja la incidencia de los contagios en las escuelas.

Por medio de una carta dirigida a la dirección de Cultura y Educación a cargo de Agustina Vila, la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires (Aiepba) solicitó que se evalúe “la posibilidad de actualizar el Plan Jurisdiccional a efectos de permitir el reagrupamiento de la matrícula que hoy se encuentra dividida en subgrupos, comúnmente denominados burbujas”.

“Es tiempo de revisar el retorno completo a las aulas. Ojalá pronto volvamos a conformar una única burbuja con cada grado. Resulta insostenible continuar con el dictado de clases en distintos grupos y días”, dice categórica Norma Castrello, directora del colegio John F. Kennedy de Wilde, en el partido de Avellaneda.

En el reclamo que llegó a manos de Vila, firmado por la presidenta de Aiepba, Mónica Espinosa, se argumenta que están dadas las condiciones sanitarias para flexibilizar el concepto de distancia social, ya que las estadísticas gubernamentales no indican un incremento de casos en la población de estudiantes y docentes.

“En este aspecto, las tasas de infección permanecen sumamente bajas a pesar del retiro de la limitación de cuatro horas de la jornada escolar. Esto, sumado al aumento significativo de la tasa de vacunación docente con ambas dosis preventivas, el descenso de la cantidad de casos y hospitalizaciones en la población general de la provincia de Buenos Aires”, ratifica el texto.

En este sentido, la directora de la Nueva Escuela Spegazzini, en el partido de Ezeiza, explicó que la presencialiadad plena “es la mejor forma de acompañar las trayectorias educativas de nuestros alumnos”. “Hasta ahora seguimos con los grupos de burbujas y actividades semipresenciales, pero no entendemos por qué debemos seguir así cuando no hay otro lugar más seguro que la escuela”, apuntó.

Vale recordar, que a principios del mes pasado cuando la Ciudad de Buenos Aires eliminó el distanciamiento de 1,5 metros dentro del aula, las autoridades provinciales dieron el visto bueno para extender la jornada presencial, que hasta ese momento tenía un tope máximo de cuatro horas.

“La prioridad fue para los alumnos que están en el último año de cada nivel, y la intención después de las vacaciones de invierno fue tratar de aumentar de manera progresiva la carga horaria del resto, algo que resultó muy complicado por el funcionamiento de las burbujas”, admitió, Constanza Díaz, del Colegio San Joaquín, en Villa Ballester.

Sin embargo, Díaz consideró que la presencialidad debe ser “completa” porque ·la escuela es el lugar más seguro, donde las medidas de higiene y control se cumplen como en ningún otro espacio”. “A esto se suma el grado de vacunación en la población docente de la provincia que es muy grande”, ponderó.

“Además, aumenta la desigualdad entre los colegios, porque hay instituciones que tienen más infraestructura, más espacio y mayor posibilidad de contratar personal y hoy tienen a todos los alumnos en la escuela. Algo que para la mayoría es imposible con el protocolo actual, que pide distanciamiento de 1,5 metros dentro del aula”, concluyó la docente.