24 junio 2021

“Restricciones intermitentes”, el plan del Gobierno bonaerense para pasar el invierno

Adelantaron que habrá un avance lento y escalonado en la apertura de actividades, íntimamente relacionado al aumento de casos y de camas de terapia intensiva.

 

 

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, comandado por Axel Kicillof, tiene en carpeta implementar “restricciones intermitentes” para afrontar los casos de coronavirus durante el otoño e invierno de este año. En este sentido, se habla de una situación similar a la vivida a partir de julio del año pasado, cuando se planteó una “cuarentena intermitente”, es decir, un avance lento y escalonado en la apertura de actividades, íntimamente relacionado al aumento de casos y de camas de terapia intensiva.

Por tal motivo, el Gobierno bonaerense tiene pensado mantener las medidas de restricción al menos hasta que pase el invierno. En ese plan de acción también se encuentran incluidas las clases presenciales. El regreso a las aulas dependerá exclusivamente de los datos epidemiológicos.

Kicillof no dudará si tiene que extender la virtualidad en los colegios con el fin de bajar el nivel de contagios. La flexibilidad está atada a la situación sanitaria. Pese a las presiones de la sociedad o la oposición, al mandatario no le temblará el pulso si tiene que mantener las clases por Zoom.

Según reveló Infobae, el esquema que plantean tiene que ver con aflojar las restricciones siempre y cuando exista una baja real de casos y, en consecuencia, una disminución de internados en el sistema de salud. Si cuando abren las actividades los casos vuelven a subir, entonces se debe volver un paso para atrás y cerrar. Así hasta que el operativo de vacunación avance lo suficiente. Los encuentros sociales son los que están en la mira, ya que la decisión de Kicillof, en sintonía con el Gobierno nacional, es evitar tocar la actividad económica.

En la cartera que conduce Carla Vizzotti vienen analizando esta posibilidad desde hace algunas semanas. Una vez que los casos empiecen a bajar, instaurar el sistema de aperturas y cierres con un monitoreo diario de la curva de contagios. Sin embargo, van a esperar hasta el 21 de mayo, cuando venza el DNU, para hacer una nueva evaluación.

Para llevar adelante ese plan el mejor soporte que tiene el Gobierno nacional es el semáforo epidemiológico que activó el último DNU presidencial. En la provincia es la aplicación del sistema de fases que utilizan desde el año pasado y que le ha dado buenos resultados.

Las autoridades estiman que en el último trimestre la cantidad de vacunados permitirá disminuir las restricciones, pero también saben que en pandemia las proyecciones no siempre están acompañadas de certezas.