Un estudio realizado por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de Insight 21 reveló que solo el 46,8% de los argentinos se siente feliz con su vida, el nivel más bajo registrado desde 2018. Al mismo tiempo, el 23,8% de los encuestados presenta síntomas vinculados al estrés crónico laboral o burnout, una problemática cada vez más extendida.

El relevamiento también mostró una fuerte relación entre el nivel educativo y el bienestar emocional. Entre las personas con educación primaria, apenas el 20% manifestó sentirse satisfecho con su vida y el 32% reportó síntomas de agotamiento laboral. En contraste, quienes poseen estudios de posgrado registraron los mejores indicadores de felicidad y la menor incidencia de burnout.
La investigación advirtió además sobre un incremento del malestar emocional generalizado. Casi la mitad de los consultados afirmó sentirse nervioso, angustiado o tenso varios días a la semana, mientras que un 34% señaló haber perdido interés o placer en actividades que antes disfrutaba, señales asociadas a cuadros de ansiedad y desánimo.
Los especialistas destacaron la necesidad de que la salud mental ocupe un lugar central en las políticas públicas y en las organizaciones. Según concluyeron, fortalecer las herramientas de contención y prevención resulta clave para mejorar la calidad de vida y afrontar con mayor resiliencia las exigencias de la vida cotidiana y laboral.



