El sistema sanitario argentino reforzó la vigilancia epidemiológica ante el riesgo de reintroducción del sarampión, en un contexto marcado por el regreso de hinchas desde el Mundial 2026 y el incremento del turismo internacional.

La preocupación surge por el crecimiento de casos en distintos países de América, especialmente en Estados Unidos, donde hasta el 16 de julio se confirmaron 2.260 contagios distribuidos en 42 jurisdicciones, entre ellas Florida, Texas y Kansas, destinos que recibieron una importante cantidad de argentinos durante la Copa del Mundo.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por vía aérea y afecta principalmente a niños. Los especialistas advierten que cada persona infectada puede contagiar hasta a 18 más, por lo que la prevención resulta fundamental.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias remarcan la importancia de tener el esquema de vacunación completo y recomiendan prestar atención a la aparición de fiebre alta y erupciones en la piel durante los 30 días posteriores a un viaje internacional.
En caso de presentar síntomas, se aconseja acudir de inmediato a un centro de salud e informar el antecedente de viaje. Además, mientras se espera la evaluación médica, se recomienda evitar la circulación en espacios públicos y utilizar barbijo para disminuir el riesgo de transmisión.
Como no existe un tratamiento antiviral específico para el sarampión, la vacunación y la detección temprana de los casos siguen siendo las principales herramientas para prevenir brotes.



