23 julio 2026

Dejando un legado indeleble, se fue el mejor DT de la historia del fútbol local

El histórico director técnico -de una trayectoria impecable y larguísimo recorrido en el ascenso de AFA- dejó una huella imborrable también en 9 de Julio, a través del Club Atlético Once Tigres, con el que consiguió el ascenso al Torneo Argentino B en 2011 tras una campaña invicta, representando a toda la ciudad.

El fútbol de Nueve de Julio atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Omar Santorelli (72), reconocido entrenador que dejó una marca imborrable en el deporte local y especialmente en Once Tigres, institución con la que alcanzó uno de los mayores logros de su historia.

Santorelli, nativo de Chivilcoy, será recordado, sobre todo, por haber conducido a Once Tigres al histórico ascenso al Torneo Argentino B el 29 de mayo de 2011, luego de consagrarse campeón del Torneo del Interior con una campaña que quedó en la memoria de los hinchas.

Bajo su conducción, el equipo permaneció 18 partidos invicto, con 14 victorias y 4 empates, convirtió 38 goles y recibió apenas 9, coronando la campaña con el triunfo 1 a 0 sobre Alvear FBC de La Pampa en la final, gracias al gol de Ignacio Bossio.

Aquel plantel estuvo integrado por futbolistas del club, refuerzos de otras instituciones de la Liga Nuevejuliense y jugadores provenientes de distintas ciudades, conformando un grupo que llevó al fútbol nuevejuliense a competir en una categoría nacional.

Diez años después de aquella conquista, Santorelli recordaba ese logro con emoción y agradecimiento hacia jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y la comunidad futbolera de Nueve de Julio, destacando el acompañamiento de toda la ciudad durante aquella campaña histórica. También señalaba que ese ascenso fue uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva.

Su nombre quedó para siempre ligado a una de las páginas más gloriosas de Once Tigres y del fútbol de la ciudad, al que sumó en la última campaña a Agustín Alvarez, siendo el entrenador que logró sacar al equipo de la zona de descenso.

Reconocido por su capacidad de conducción, su pasión y el compromiso que transmitía a todos sus equipos y a los hinchas, tenía previsto iniciar una nueva temporada con los rojos del Palomar, pero su destino estaba lamentablemente marcado por esta triste noticia.

UN VERDADERO "LOCO LINDO"

"Soy el ejemplo más perfecto de que nadie es perfecto", solía repetir el DT cuando se sacaba el buzo y era amigo de todos, amigo leal, de fierro, de esos que ya no quedan.

De corazón abierto, locuaz, verborrágico, consejero, abierto a las críticas y al debate, solía escuchar a todos, a cualquier hincha incluso, cuando se le acercaban a preguntar el por qué de un planteo, la elección de un jugador o una estrategia.

No se le caían anillos ni pergaminos en esa charla y se ponía de igual a igual con cualquiera, aunque no entendiera del juego, por que como el lo decía -y no de manera peyorativa- DTs somos todos.

El fútbol, la familia y los amigos; la familia, los amigos y el fútbol, nunca hubo para el otro tema de conversación. Amante de las largas charlas íntimas, era capaz de "sacarle la ficha" a su ocasional interlocutor y convertirlo en un hermano para toda la vida.

Frontal, directo, puteador empedernido, salido de quicio ante las injusticias, batalló con esos ideales dentro y fuera de la cancha, y por eso se lo quería tanto; por eso no abrazaba como cualquiera, ahogaba en sus apretones para que quedara claro que el afecto era sincero y eterno, como sus pasiones, su hombría de bien y su único objetivo en la vida: ser feliz en una cancha de fútbol, cuando le tocó; desde adentro, como emblema de la zaga central de la Selección de 9 de Julio que marcó historia y luego como DT, con la misma energía puesta en el Ascenso de AFA o en una simple liga como la de 9 de Julio.

"Pies redondos", "Totem", "Ayuda, ayuda", "estamos mal parados" (aún cuando el de equipo tenía un córner a favor) y sobre todo el "Hola, mi amigo...", resonarán por siempre en las canchas y especialmente en aquel "Coqueto" de Once Tigres donde forjó su amor incondicional con la ciudad y su gente.

Gracias Omar, abrazo de gol al cielo de los grandes!!