8 diciembre 2021

Reuniones por Zoom cansan más que las presenciales

Investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que las reuniones virtuales son más agotadoras que las reales y dieron consejos al respecto. 

Un estudio realizado por Investigadores del Laboratorio Virtual de Interacción Humana de la Universidad de Stanford (EE.UU.)reveló que las reuniones virtuales, popularizadas durante la pandemia de coronavirus, son más agotadoras que las reales.

La revista Technology, Mind and Behavior publicó el resultado de la investigación que representa el primero de los estudios dedicados al efecto de la popular plataforma de videollamadas desarrollada por Eric Yuan, al que denominaron "fatiga de Zoom".

Según los investigadores, el tiempo que lo usuarios pasan en las videollamadas lo someten a una comunicación que resulta estresante. El contacto visual es muy intenso y eso supone un estrés añadido para muchas personas.

"La ansiedad social de hablar en público es una de las mayores fobias que existe en nuestra población", asegura Jeremy Bailenson, director fundador del Laboratorio Virtual de Interacción Humana de Stanford (VHIL), en el estudio. Y agrega: "Cuando estás parado allí y todo el mundo te mira, es una experiencia estresante".

Los investigadores de Stanford destacan el hecho que los tamaños de las caras de nuestros interlocutores no son los naturales y los miramos fijamente. Como se usa a tamaño completo normalmente parece que estamos cara a cara. Cuando el rostro de alguien está tan cerca de la nuestra en la vida real, nuestro cerebro lo interpreta como una situación intensa que va a llevar al apareamiento o al conflicto.

"Lo que está sucediendo, en efecto, cuando estás usando Zoom durante muchas, muchas horas, es que estás en un estado hiperactivo", explica Bailenson. Para que el cerebro no piense que efectivamente hay intenciones de vincularte sentimentalmente con el jefe, los investigadores recomiendan reducir el tamaño de la ventana. Y si la videollamada se realiza desde una notebook es preferible añadirle un teclado externo para crear más separación.

Aquellos que su jornada laboral depende de pasar muchas horas en Zoom, para los especialistas, es como estar varias horas frente a un espejo. "Es agotador para nosotros. Es estresante. Y hay muchas investigaciones que muestran que hay consecuencias emocionales negativas por verse en un espejo", concluyen. La recomendación para los usuarios es que activen la opción ocultar vista propia.

Solucionarlo es sencillo: 

A diferencia de las conversaciones que cualquiera puede mantener de manera presencial, el sentido del oído es el que brinda libertad de movimiento y que no se puede llevar adelante en una videoconferencia. Una solución que permite tener movilidad puede ser apagar el video, además de desconectarte visualmente del resto de los participantes.

Asimismo, las videoconferencias demandan de un esfuerzo extra en la comunicación tanto en el envío de información como en el de recepción: acompañar con gestos de aprobación o negación, aplausos o el mero hecho de estar bien en cuadrado en la imagen que capta nuestra cámara. La solución que aportan los investigadores es, una vez más, apagar la cámara para darse un descanso de sólo audio.