2 febrero 2023

Escuelas Fumigadas: UNA REALIDAD QUE MERECE SER VISTA

Jueves 12 de julio de 2018.

Este sábado 14 de julio de 14 a 17 hs en el Museo y Archivo Histórico de 9 de Julio, se desarrollará el cuarto encuentro de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria donde se tratará el tema de las escuelas rurales fumigadas. Se contará con la presencia de las docentes Ana Sabaloy y Yamila Vega que pertenecen a la Red Federal de Docentes por la Vida, organización que viene denunciando múltiples casos donde los alumnos y personal de las escuelas rurales se han visto afectados tanto por las fumigaciones aéreas como terrestres.

En los últimos años se ha intensificado el uso de los agroquímicos dados el avance de la agricultura sobre la ganadería extensiva y la profundización del modelo productivo actual. En las escuelas rurales hemos notado el ”regreso  del trigo” por los olores de los productos utilizados para los barbechos químicos a partir de junio, y los tratamientos aéreos con funguicidas  allá por octubre-noviembre. Por suerte los barbechos químicos a la soja de segunda y los tratamientos insecticidas que se le realizan a dicho cultivo nos encuentra en las vacaciones de verano.

Recientemente en una escuela rural de nuestra zona se tuvieron que suspender las clases ya que estaban fumigando en el campo vecino, alambre de por medio. El olor que se filtraba por las ventanas cerradas era insoportable para los alumnos, que debieron ser retenidos en el SUM de la institución hasta que se disipara el mismo, manifestando varios chicos dolor de cabeza y ardor de ojos. Lo sucedido en esa escuela rural, le pasa a la mayoría de las escuelitas que todavía quedan en el campo, y también a las ubicadas en los pueblos del interior del partido.

La falta de legislación tendiente al cuidado de las personas, la idea generalizada de una casi “inocuidad” de los agroquímicos, la falta de cuidado y comunicación de parte de los aplicadores son algunos de los elementos que componen esta problemática y que  generan conflictos de intereses. Pero la salud de los niños que todavía viven en el campo está en juego. Vale la pena poner esto en discusión.