16 junio 2021

CERVEZA DE QUIROGA PREMIADA EN ALEMANIA

Viernes 8 de junio de 2018.

Desde Saladillo, donde se comercializa, a la capital mundial de cervezas sin escala y con una medalla de oro de regreso. Los emprendedores locales Eber Andriuolo, Martiniano Lopez, Dario Spavento y Hugo Abaca consiguieron con su Lindenberg 04 Brown Ale la mejor posición en la competencia Meininger Craft Beer Award 2018 que otorga premios desde 1903 en la ciudad alemana Neustadt an der Weinstraße.

“Con mucho orgullo representamos a nuestro país en Alemania en el Meininger Craft Beer Award 2018, celebrado recientemente en Neustadt an der Weinstraße. Y trajimos una medalla de oro a casa!” destacaron en redes sociales.

La pasión, el esfuerzo y los nobles ingredientes que pusimos en esta aventura tuvieron por segundo año consecutivo un gran premio: ¡Nuestra Lindenberg 04 Brown Ale ganó medalla de Oro! Esta medalla no es solo para nosotros, sino para toda la cerveza artesanal argentina. Es un reconocimiento a todos los que silenciosamente, día a día y en cualquier punto del país, ponen lo mejor de sí en las ollas de cocción e impulsan con sus cervezas esta gran revolución.

Meininger Craft Beer Award 2018 en números: 1090 cervezas en la competencia / 70 estilos / 28 países representados / 3 cervezas premiadas del continente Americano: Cerveza Lindenberg (ARG), Samuel Adams (USA) & Cervejaria Goiaz Ltda. (BRA) / 84 expertos en un jurado de cerveceros, sommeliers de cerveza y periodistas.

LA CERVEZA QUE NACE EN FACUNDO QUIROGA

Eber Andiuolo nació en Saladillo en 1975 y a los 20 años se fue a Munich, Alemania a perfeccionar el idioma. Se quedó y trabajó en Munich por 20 años. En el 2014 volvió, con su mujer alemana, a vivir a la Argentina porque tenía ganas de emprender un proyecto en su país con un amigo.

Con la idea de poner una cervecería con "calidad alemana" antes de volver aprendió el oficio realizando dos pasantías en compañías cerveceras. "Dejé el saco y la corbata un viernes y el lunes estaba lavando barriles", contó Elber a LA NACION. Una era una fábrica chica (comparada con el standard alemán), donde aprendió el carácter artesanal, y la otra era muy grande, donde pudo ver los procesos técnicos automatizados.

De regreso en la Argentina, con una inversión inicial de un millón de pesos puso en marcha una cervecería que había estado cerrada en el medio del campo. Específicamente se trata del pueblo Facundo Quiroga, dentro del partido 9 de julio. Desde ahí se produce la cerveza y el resto de la empresa está en Saladillo, a 250 kilómetros de la fábrica.

 

 

 


Crédito: 25Digital