24 septiembre 2021

ES EL DIA MUNDIAL DE LA SALUD

En esta oportunidad la Organización Mundial de la Salud resolvió dedicar este día a la concientización sobre la depresión bajo el lema "Hablemos de la Depresión".

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Viernes 7 de abril de 2017.

La depresión es una condición que puede afectar profundamente nuestra capacidad de autorrealización, el cumplimiento de nuestros anhelos laborales, vocacionales y afectivos; al mismo tiempo que socava nuestra autoimagen.
En la actualidad es considerada la principal causa de discapacidad a la vez que aumenta el riesgo y complica la evolución de otras enfermedades (en particular la cardiometabólica). Si calculamos la población mundial en algo más de siete mil millones de personas, su prevalencia resulta elevada; de modo que varios cientos de millones de personas son o serán afectados por la depresión en algún momento de su vida.
Su causa depende de múltiples variables que interaccionan de un modo complejo, sin embargo podríamos resumirlas diciendo que en quien la sufre existe una cierta predisposición genética activada por un medio adverso. Estudios muy potentes de reciente publicación demostraron mayor predisposición a padecerla en mujeres víctimas de abuso de género; el abuso y negligencia emocional infantil también jugarían un rol en su desarrollo.
Asimismo, en el plano cognitivo, la evidencia actual nos permite conocer más sobre los mecanismos que alteran el procesamiento de información emocional y que conducen a la característica visión negativa de la depresión, así como también comprender las alteraciones en los sistemas de la motivación que afectan la voluntad y la conducta de las personas afectadas.
Al contrario de lo que se pensó durante mucho tiempo, estudios serios muestran que la prevalencia de la depresión en los niños es similar a la que se puede ver en la edad adulta, se presenta con igual frecuencia en varones y mujeres, no así en la adolescencia, momento en el que es más frecuente en mujeres.
En la infancia es un cuadro infradiagnosticado y debería descartarse en niños que pasan períodos prolongados con dificultades para conciliar el sueño, imposibilitados de disfrutar de actividades recreativas, irritables y con llanto fácil. En los adultos mayores, la depresión puede afectar el rendimiento cognitivo y por lo tanto se hace indispensable una evaluación cuidadosa para diferenciarla de otras enfermedades que presenten deterioro cognitivo.