23 septiembre 2021

LORO, CERRA EL PICO

oro

Jueves 27 de octubre de 2016.

En Kuwait un hombre estuvo a punto de ir a la cárcel porque su loro reveló la relación que tenía con la empleada doméstica. El romance se descubrió cuando el ave comenzó a repetir las frases que el marido le decía a la “muchacha por hora”.

La mujer, de todos modos, se venía preguntado desde hacía tiempo sobre la posibilidad de que existiera algún tipo de relación entre su marido y la empleada, así que cuando el ave comenzó a repetir esas frases, cerró el círculo, se aferró al ave como prueba y fue directo a la policía.

Claro, en Kuwait el adulterio (la infidelidad) es ilegal y se castiga con prisión o trabajos forzados, por lo que le esperaba al hombre estaban lejos de ser horas placenteras. Sin embargo, tuvo suerte, porque las autoridades no admitieron al loro como testigo ni como prueba, ya que no se puede comprobar si el animalito escuchó la conversación en la televisión o en la radio.

Por esta razón, la señora de la casa se quedó con las ganas de ver a su “infiel marido” tras las rejas porque el testigo clave que llevó para lograr su cometido no era válido. Y su simple suposición más las frases sueltas del loro no alcanzaron, para gozo del hombre.

No es la primera vez que un loro delata una infidelidad. En el año 2006, uno de su especie reveló que su propietaria le era infiel a su esposo. El loro no paraba de repetir: “Te amo, Gary”. Y Gary no era el nombre del marido.