18 mayo 2022

Bronquiolitis: CON EL HUMO A OTRA PARTE

Sábado 28 de mayo de 2016.

Es la principal causa de internaciones pediátricas durante esta época del año, advierten los pediatras.

broquiolitis


Si ya de por sí el humo del cigarrillo resulta muy nocivo para los bebés, en esta época del año en que resurgen los cuadros bronquiales implica un riesgo todavía mayor. Y es que fumar dentro de la casa aumenta hasta seis veces la posibilidad de que los chicos desarrollen bronquiolitis y de mayor gravedad, advierten pediatras y neumonólogos.
Una de las medidas más importantes para proteger a los menores de dos años de una posible bronquiolitis es que nadie fume en la casa porque el humo inhalado incrementa de cuatro a seis veces la prevalencia y la internación por esta enfermedad.

 

“El humo de cigarrillo es un irritante de las vías aéreas que facilita que los virus se instalen en ellas, pero también que tengan un desarrollo más severo”.
Con todo, el perjuicio del tabaco en relación a esta enfermedad no se limita sólo a la presencia de humo en el ambiente. Un niño cuya madre fumó durante el embarazo también corre mayor riesgo de contraer o ser internado por bronquiolitis porque esa conducta “produce daños irreversibles a nivel de los bronquios”.
Causa de la mayoría  de las internaciones pediátricas que se registran en esta época del año, la bronquiolitis es una enfermedad viral que afecta fundamentalmente a niños menores de dos años y que consiste en la inflamación de los bronquiolos, las pequeñas vías encargadas de llevar el aire a los pulmones.
Si bien los síntomas de la bronquiolitis son en principio leves e inespecíficos (fiebre, tos, decaimiento, congestión nasal) y pueden confundirse fácilmente con los de un resfrío o gripe común, en algunos casos se intensifican generando silbidos en el pecho y serias dificultades para respirar. Cuando la enfermedad deviene en un cuadro de insuficiencia respiratoria se requiere incluso internación, administración de oxígeno y a veces hasta cuidados intensivos.

Más allá de la seriedad que puede alcanzar la bronquiolitis, si resulta tan importante proteger a los más chicos del humo del cigarrillo es también porque sólo existe vacuna para uno de los diversos virus que producen esta enfermedad -el de la influenza- y ésta sólo puede aplicarse a los chicos a partir de los seis meses de vida.
En el caso de menores de seis meses, es obligatorio que se vacune la madre y también conviene que se vacunen los hermanos y personas que conviven con el bebé para evitar contagiarlo si se enferman.

 

No menos importante para cuidar a los bebés de esta enfermedad es controlar los factores ambientales y extremar las medidas higiénicas de prevención, sobre todo si los chicos tienen menos de tres meses de vida, nacieron prematuros, presentan bajo peso o sufren alguna patología.
Se recomienda evitar el jardín maternal hasta los seis meses o hasta que pase el invierno en el caso de los niños de riesgo, así como también los lugares hacinados con poca ventilación y las reuniones familiares donde pueda haber personas con gripe.