26 enero 2021

Río V: RECHAZO UNANIME A LAS OBRAS

 “No es posible realizar ninguna obra de ampliación de caudal o modificación del mismo sin realizar previamente la concreción de las obras aguas abajo”, se quejó el jefe comunal de Carlos Casares, Walter Torchio.

 

Jueves 21 de abril de 2014.

El intendente de Carlos Casares, Walter Trochio, se sumó a las críticas de sus pares de la región del noroeste bonaerense por la realización de obras para el Río V por parte del Gobierno nacional ya que aseguró traería problemas para su distrito.
Al analizar posibles trabajos hidráulicos a realizarse entre El Camino del Meridiano - Laguna Cuero de Zorro, Torchio aseguró que “no es posible realizar ninguna obra de ampliación de caudal o modificación del mismo sin realizar previamente la concreción de las obras aguas abajo”. En ese sentido, dijo que todo trabajo de escurrimiento de agua implicará un aumento inmediato del complejo Hinojo-Las Tunas y la saturación de éste traería serias complicaciones y riesgos de inundación en los partidos de Trenque Lauquen, Pehuajó, Carlos Casares y 9 de Julio.
“Como intendente me opongo a que se realice cualquier obra sin que se consulte a quienes estamos aguas abajo ya que un paliativo mal realizado puede provocar daños mayores a una región más amplia”, señaló Torchio, que de esta manera se sumó a las críticas de su par pehuajense, pablo Zurro, y trenquelauquense, Miguel Fernández. “Toda obra que afecte la cuenca en nuestra región requiere que se nos informe técnicamente y se evalúen las consecuencias de las mismas ya que a tal efecto existe un comité de Cuenca”, agregó.
El primero en cuestionar las versiones que indicaban que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, anunciará la obra de canalización del Río V, fue Zurro, quien dijo que esto podría traer consecuencias de inundación para Pehuajó y otros partidos vecinos, y pidió la intervención de la gobernadora María Eugenia Vidal para que no se repita “la historia de Epecuén”. Según el intendente kirchnerista, la obra de canalización pondría a varios distritos ante una grave situación “a punto tal de repetirse la historia y el destino de Epecuén”, la localidad cerca de Carhué que en 1985 sufrió una inundación provocada por una creciente del lago y quedó completamente bajo el agua, obligando a su evacuación total.
De acuerdo a lo que indicó, la obra incluiría a las provincias de San Luis, Córdoba, La Pampa y Buenos Aires y concluiría depositando las aguas en la laguna Hinojo-Las Tunas. En ese sentido, dijo que previamente habría que hacer el canal de salida desde esta laguna. Para Zurro, la gobernadora Vidal debería jugar ante eso un papel importante “y ponerse en defensa de los vecinos perjudicados y los que se perjudicarán con decisiones como éstas que traerán graves consecuencias a una importante región”. Y denunció que la obra, tal como lo expresan algunos medios de comunicación, “no tiene ningún sustento técnico”.

“AL HORNO”

También apuntó contra la posible obra es Fernández, quien pidió la intervención de Nación porque dijo que si no lo hace “estamos en el horno” ya que “hoy el sistema está totalmente desmadrado”. Para el jefe comunal de Trenque Lauquen, “si Córdoba y La Pampa, hacen lo que quieren nosotros siempre seremos los grandes perjudicados”. Y agregó que si hay un proyecto, antes que comunicarlo en los medios, “el decoro indica que debe hacerlo saber a los mandatarios comunales”.
La crecida del río V a principios de febrero, que generó el desborde del agua y amenazó con inundar las localidades bonaerenses de Banderaló, Sansinena y Villa Sauze, tuvo un capítulo de represión policial, denuncia judicial y una reunión entre los Gobierno de la provincia de Buenos Aires y La Pampa para intentar descomprimir la situación. El agua que baja desde Córdoba hacia los partidos bonaerenses de Rivadavia y General Villegas y sepultó a miles de hectáreas, generó la intervención del Gobierno nacional para intentar destrabar un conflicto mayor.
La crecida genera siempre tensiones en el límite interprovincial. Ese río nace en San Luis y después de recorrer encauzado parte del territorio de Córdoba, se desparrama en pendiente hacia La Pampa y Buenos Aires. Aunque la mayoría de los años está seco, cuando crece el promedio de lluvias, se desborda en la zona del norte pampeano y el noroeste bonaerense. Parte de esto se debe a las canalizaciones y desvíos realizados por autoridades municipales y productores en medio de cierta anarquía de los últimos 30 años.