20 octubre 2021

EL DIARIO CRONICA, "DE PESCA" EN LA ZONA

Esta semana, el diario porteño “Crónica” publicó un artículo en su sección de pesca, sobre una visita que realizó a la laguna "La Falappa" del partido de Bragado. Allí, puso a prueba las tarariras que del lugar pueden extraerse. Por el tenor de la nota, sus expectativas parecieran no haber sido totalmente cumplidas.

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Domingo, 6 de marzo de 2016

La nota publicada por el matutino, fue titulada "Las chicas de Bragado". Una legendaria laguna perdió su estirpe de gran pesquero (…).
Antes de darle formalmente la bienvenida a la temporada de pesca de pejerrey, que comienza a tener plena actividad con el otoño, visitamos una de las históricas lagunas del corredor de la ruta 5 en busca de tarariras. La elegida fue La Falappa debido a las características de su geografía, que permite pesca con artificiales y la posibilidad de dar con alguna de sus míticas “Hoplias Malabaricus”, recordadas entre los aficionados por sus grandes tamaños y poderosa lucha.

Este espejo de aproximadamente una hectárea y aguas transparentes, está ubicada a la altura del kilometro 220 de la ruta antes mencionada y dentro del partido de Bragado. Para ingresar es necesario pactar la visita con su propietario, quien nos puede recibir a partir de las 8 de la mañana, previa apertura de la tranquera. Es importante llevar lo básico para pasar un día al aire libre, protector solar y contra los insectos, pero fundamentalmente agua potable. En este relevamiento estuvimos acompañados del equipo de “Pinchando Mostros”, quienes utilizaron cucharas giratorias y pequeñas ranitas en la modalidad spinning testeando distintos puntos, tanto en los claros como entre los juncos.

Fernando y Juan Manuel tuvieron respuestas de tarariras muy pequeñas que eran devueltas al agua, aunque llamativamente, otras del mismo tamaño quedaban en los canastos de pescadores que también estaban en la laguna. Las pruebas con fly cast fueron fallidas y aunque atacaban las moscas de distintas formas y tamaños no terminaban en clavadas francas. Donde sí tuvimos el éxito asegurado fue utilizando cebos naturales.

Toman preferentemente carnada blanca, filet de dientudo y mojarras chicas y medianas. En esta modalidad también los portes eran chicos, por lo cual la conclusión es que la falta de control y la excesiva e innecesaria extracción de piezas hacen que sólo esté poblada de ejemplares juveniles. A pesar de esta circunstancia, la experiencia fue entretenida y nos deja la esperanza de que para la próxima temporada vuelva a tener la mejor expresión de sus tarariras, ésas de arriba de los 2 kilos de peso.