24 octubre 2021

MAS VALE PREVENIR QUE CURAR

Miércoles 30 de Diciembre de 2015.

La Sociedad Argentina de Pediatría advierte que los accidentes domésticos son la segunda causa de muerte de niños en nuestro país.
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Desde hace dos semanas que los chicos ya no asisten a los establecimientos educativos, motivo por el que pasan mucho más tiempo en casa. Y en ese escenario, aumentan las posibilidades de que ocurran accidentes domésticos. Es tiempo de estar alerta y tener cuidados extra.
“La mejor forma de prevenir accidentes domésticos es la de educar a nuestros niños para que adopten hábitos de autocuidado en todas sus actividades cotidianas dentro del hogar”, asegura la Sociedad Argentina de Pediatría, pero también –como decían las abuelas- hay que tener ojos en la espalda. Sin dudas, la mejor herramienta es la prevención.
Los sectores de la casa que pueden llegar a presentar mayores riesgos son la cocina, el baño, el garaje y los jardines. Se deben tomar medidas preventivas sobre materiales eléctricos, filosos o cortantes.
Jardines. Los riesgos más relevantes ocurren en los recipientes o piletas con agua: en caso de estar llenos, se debe vigilar constantemente a los menores para que no se ahoguen y si están vacíos, cuidar que no caigan en ellos.
Los pisos de los patios húmedos o mojados pueden causar resbalones y caídas al igual que baldosas levantadas, escaleras o desniveles.
Las plantas con espinas, las ramas de los árboles que estén muy bajas o los pozos que se encuentren mal tapados pueden también ser motivo de accidente.
También se debe estar atento a los eventuales productos tóxicos que los chicos puedan hallar, como veneno para hormigas o fertilizante de plantas.
Garaje. Guardar en un lugar seguro herramientas, maquinas u objetos cortantes para reparaciones domésticas. Generalmente los garajes tienen un espacio reducido si se guarda algún móvil, por eso es importante y recomendable que los objetos o herramientas peligrosas se encuentren guardados en un lugar seguro y fuera del alcance de los niños.
Piletas. "Las estadísticas mundiales muestran que los dos grupos con mayor incidencia de accidentes serios en el agua son los preescolares (menores de 5 años) y los adolescentes (15 a 19 años)", informa la Sociedad Argentina de Pediatría. Enseñar a nadar a los chicos es muy importante. La edad de inicio recomendada es a partir de los 4 años con la supervisión de algún mayor.
No correr en el borde de la piscina es fundamental, así como secarse muy bien los pies y no tocar artefactos electrónicos. Se debe enseñar a los niños y niñas a pedir ayuda, cuando sea necesario.
Cocina. Usar las hornallas traseras, no dejar mangos de sartenes u ollas cerca del borde de la cocina, tener mucho cuidado con el mate, el termo y la pava. Tener excesivo cuidado con las perillas de gas, el horno y todos los enchufes que se encuentren tanto en la cocina como en el resto de la casa.
Punto importante en caso de quemaduras: No colocar cremas, sino que es necesario que apoye su extremidad afectada bajo agua fría. La consulta al médico es fundamental.
No colocar muebles pegados a las ventanas, ya que a los chicos les gusta investigar y pueden llegar a trepar y tirarse por la abertura.