21 julio 2026

Cada vez más consultas por TDAH: las claves para detectar los síntomas

El diagnóstico temprano y el abordaje interdisciplinario, resulta clave para mejorar la calidad de vida de los que lo padecen.


Antes consideradas simplemente como “problemas de conducta” o parte del carácter de un niño inquieto, la dificultad para concentrarse, la necesidad constante de moverse, la impulsividad y los problemas para sostener la atención hoy llevan a cada vez más familias a consultar con especialistas. En muchos casos, detrás de esos síntomas aparece un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que requiere un abordaje integral y un tratamiento interdisciplinario para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

En La Plata, el aumento de las consultas es una realidad que observan los profesionales de la salud mental. Para el psicólogo platense Mel Gregorini, este crecimiento representa una buena noticia porque permite arribar a diagnósticos más tempranos y comenzar tratamientos que ofrecen una evolución favorable.

“El TDAH hay que comprenderlo desde el punto de vista de una afección del neurodesarrollo, cuyas principales características son la inatención, la hiperactividad y la impulsividad. Hoy se está investigando mucho sobre esto y en La Plata crecieron las consultas, lo que por un lado es beneficioso porque permite realizar tratamientos que pueden tener una muy buena evolución”, explicó.

CUANDO CONSULTAR

Si bien es habitual que muchos chicos tengan momentos de distracción o sean inquietos, los especialistas remarcan que el diagnóstico no puede basarse en conductas aisladas, sino en un conjunto de síntomas persistentes que afectan la vida cotidiana.

Gregorini señaló que uno de los principales indicadores aparece cuando la persona “no logra concentrarse, no puede sostener la atención, permanece inquieta, hiperactiva y presenta dificultades para controlar sus impulsos”.

En ese sentido, recomendó que las familias consulten cuando observen de manera sostenida el llamado “tridente” de síntomas: dificultades de atención y concentración, hiperactividad e impulsividad.

Los tres síntomas son: la dificultad de atención, la hiperactividad y la impulsividad

“La falta de concentración, la desorganización, la inquietud física, la necesidad permanente de moverse, hablar en exceso, la incapacidad para permanecer en un lugar y la dificultad para esperar generan frustración y aumentan la impulsividad”, explicó el profesional.