Treinta y cinco trabajadores de la fábrica de maquinaria agrícola Metalfor, en la localidad cordobesa de Noetinger, fueron despedidos pocas horas después de que la empresa les permitiera retirarse para ver el partido de la Selección argentina frente a Egipto por el Mundial 2026. Al finalizar el encuentro, comenzaron a recibir las notificaciones para retirar los telegramas de despido.

El delegado gremial Fausto Barbero cuestionó la decisión y aseguró que las cesantías se produjeron mientras la empresa atraviesa un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. Además, denunció que la firma adeuda parte de los salarios de mayo, la totalidad de los haberes de junio, el medio aguinaldo y, en algunos casos, vacaciones no abonadas.
Metalfor, una de las principales fabricantes argentinas de pulverizadoras autopropulsadas, enfrenta una profunda crisis financiera. Según datos del Banco Central, mantiene deudas con 23 entidades bancarias por unos 52.000 millones de pesos, registra cientos de cheques rechazados y sufrió una fuerte caída en sus ventas y producción durante el primer trimestre del año. La empresa emplea a unas 600 personas y la incertidumbre crece entre sus trabajadores.



