2 julio 2026

Tarde de accidentes y dos personas hospitalizadas

Una seguidilla de accidentes de tránsito movilizó de urgencia a las fuerzas de seguridad y a los equipos de emergencias médicas en la tarde de hoy, en un lapso de pocos minutos y a unas diez cuadras de distancia entre un hecho y el otro.

El primero de los siniestros ocurrió poco después de las 18:00 horas en la céntrica intersección de las avenidas Avellaneda y Vedia, una esquina que, a pesar de contar con un ordenador de tránsito, se convirtió en el escenario de una nueva colisión. En ese punto impactaron un automóvil Volkswagen Bora de color azul, que circulaba por la avenida Avellaneda, y una bicicleta en la que se desplazaba un joven por la avenida Vedia. Ante la premura del caso, llegó rápidamente al lugar un equipo médico a bordo de una ambulancia de la empresa Clysa. Los profesionales asistieron al ciclista en primera instancia y decidieron su inmediato traslado al Hospital Julio de Vedia para realizarle un control médico exhaustivo. En el sitio del accidente también se hizo presente el personal de la Policía Comunal para coordinar el tránsito y realizar las tareas de rigor.

Minutos más tarde, y a unos 1000 metros de este primer episodio, las alarmas volvieron a encenderse debido a un nuevo choque en el cruce de la Avenida Agustín Álvarez y la calle Sarmiento. En esta oportunidad, el incidente vial fue protagonizado por un automóvil y una motocicleta. Con el fin de preservar la zona del impacto y resguardar a los involucrados, el personal de Tránsito y de la Policía local procedió a señalizar y delimitar el lugar mediante la colocación de conos de seguridad. En tanto, otra unidad de emergencias médicas acudió al sector para asistir al motociclista, quien fue trasladado de inmediato al nosocomio público local para recibir la atención correspondiente.

Ante este complejo panorama registrado en plena hora pico, las autoridades reiteran la importancia de extremar las medidas de precaución al volante. Se recuerda la necesidad indispensable de respetar las prioridades de paso, reducir de manera significativa la velocidad en las bocacalles —incluso en aquellas esquinas que cuentan con ordenadores o semáforos— y mantener siempre una conducción defensiva para prevenir incidentes que pongan en riesgo la vida de los vecinos.