Una auditoría interna del PAMI destapó un esquema de fraude de gran escala en prestaciones oftalmológicas que se replicaba en distintas provincias del país, con maniobras que incluyen sobrefacturación, recetas apócrifas y prácticas médicas inexistentes.

De acuerdo a los cruces de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME), no se trataría de hechos aislados sino de un mecanismo sistemático detectado en distritos como Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja. El informe identificó al menos cinco modalidades de fraude, siendo la más frecuente la sobrefacturación en la entrega de anteojos: se indicaban lentes de baja complejidad, pero se facturaban módulos mucho más caros, llegando a quintuplicar el valor real.
Otra de las irregularidades detectadas fueron las denominadas “prestaciones fantasmas”, es decir, consultas y estudios que nunca se realizaron. Según la auditoría, hasta el 50% de las órdenes analizadas carecía de respaldo clínico, lo que evidencia la magnitud del desvío.
El esquema también incluía posibles vínculos irregulares entre profesionales y ópticas, además del cobro indebido a afiliados por lentes que debían ser gratuitos. En algunos casos, jubilados llegaron a pagar cifras exorbitantes por productos fuera de cobertura, con montos que alcanzaron los 1.500 dólares más sumas adicionales en pesos.
Los datos relevados permitieron dimensionar el impacto económico en distintas provincias: solo en Santiago del Estero se detectaron más de 600 casos de sobrefacturación por más de 10 millones de pesos, mientras que en Entre Ríos se registraron cifras similares, muchas sin indicación médica válida.
La investigación ya derivó en al menos seis causas judiciales en curso. Uno de los expedientes más avanzados se tramita en la ciudad de Rafaela, donde un médico y una farmacéutica fueron imputados por emitir cientos de recetas falsas. Incluso se detectaron situaciones insólitas, como profesionales que cargaban volúmenes de atención imposibles, con registros de cientos de órdenes en un solo día, lo que refuerza la hipótesis de un sistema de fraude organizado.



