La central obrera anunció el inicio de un plan de lucha conjunto, tras una cumbre donde definieron protestar contra las políticas oficiales, con una fecha estimada para después del Mundial.

Un nuevo paro general, el quinto de la gestión de Javier Milei, fue anticipado por la CGT al finalizar una reunión de cuatro horas. Jorge Sola, uno de los triunviros, explicó: “se decidió la iniciación de un plan de acción conjunto”, que incluirá una marcha a nivel nacional.
La central obrera justifica la medida en el rechazo a decisiones que, según el comunicado, impactan en “el mundo del trabajo, las instituciones gremiales” y otros sectores sensibles como la educación, las universidades y los jubilados. La estrategia será coordinada con otras centrales de trabajadores para lograr mayor adhesión.
El encuentro se realizó en la sede de Azopardo 802 con la presencia de dirigentes como Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y Sergio Romero. Durante el plenario, se debatió el impacto de la reforma laboral y la demora judicial en resolver pedidos de inconstitucionalidad presentados por la central.
A nivel internacional, la cúpula sindical destacó su participación ante la OIT en Ginebra, donde asentaron su postura contra las reformas y la intervención de gremios como la UOM. La medida de fuerza busca consolidar el rechazo a la renegociación de convenios que impulsa el Ministerio de Capital Humano.
Pese a que no se confirmó una fecha exacta, el horizonte gremial apunta a la finalización del Mundial. La conducción reconoce que el éxito de la medida depende de la adhesión de sectores clave, como la UTA y La Fraternidad, con quienes mantienen una relación distante y compleja en la actualidad.



