La jornada de hoy nos invita a reflexionar profundamente sobre nuestros recursos naturales, ya que nos encontramos en el Día Mundial de los Glaciares, que se celebra cada 21 de marzo.

Esta fecha, que coincide con el Día Mundial del Agua, adquiere este año un matiz de urgencia y debate nacional en Argentina. Mientras recordamos que cada 15 de febrero conmemoramos nuestra fecha patria en honor al perito Francisco Pascasio Moreno, la realidad actual nos sitúa en un escenario complejo. En estos momentos, el Congreso de la Nación es el epicentro de una fuerte controversia tras la reciente aprobación en el Senado de modificaciones a la Ley de Glaciares, una medida que ha generado una movilización sin precedentes de organizaciones ambientales y científicos.
Bajo la consigna "La Ley de Glaciares no se toca", ciudades emblemáticas como El Calafate han convocado a festivales y audiencias públicas para defender estos colosos de hielo que, según el Inventario Nacional, suman casi 17.000 cuerpos distribuidos en 12 provincias. El debate se centra en la protección del ambiente periglacial, fundamental para asegurar el agua dulce en tiempos de sequía y frente al avance del cambio climático. Los expertos advierten que flexibilizar los controles para favorecer actividades extractivas pone en riesgo el equilibrio hídrico de 39 cuencas en todo el país. Por eso, en este 2026, la celebración no es solo un homenaje a la belleza del Perito Moreno o el Viedma, sino un llamado a la conciencia sobre la fragilidad de nuestras reservas estratégicas de vida.



