Ciertos aniversarios resultan como un llamado de atención para volver nuestra mirada a esas vidas argentinas que, como dijo Octavio R. Amadeo, “son la reserva sagrada con que la argentina responde ante el mundo de su solvencia moral”.

Se cumple hoy el bicentenario del nacimiento en Buenos Aires de Julio de Vedia, hijo del general Nicolás de Vedia y de Manuela Pérez Castellano, bautizado con los nombres de Julio Fabián el 13 de febrero siguiente en la iglesia de la Piedad con el padrinazgo de Antonio (ilegible pero suponemos que se trata de Camusso), representado por su abuelo Joaquín de Vedia y Josefa Trápani, lo que demuestra la vinculación con familias orientales, tierra de nacimiento de sus padres.
Pronto habría de conocerla cuando la familia se exilió en Montevideo, y frecuentar a otros porteños, entre ellos a un joven devenido en militar llamado Bartolomé Mitre.
Enterado Julio de la afición literaria de su amigo, se lo comentó a su hermana Delfina, y según la tradición en una fiesta en lo de Olazábal se produjo este diálogo entre ella y el joven artillero: “Mi hermano me ha dicho que Ud. escribe versos muy bonitos”. A lo que él respondió: “Los mejores desde esta noche porque he encontrado mi musa inspiradora”.
BAUTISMO DE FUEGO
Recibió su bautismo de fuego en la batalla de Arroyo Grande el 6 de diciembre de 1842 y se salvó milagrosamente no de la batalla sino de la matanza que siguió a la acción. Continuó su carrera en el ejército oriental donde alcanzó en 1855 el grado de teniente coronel en que decidió regresar a Buenos Aires, aquí se le encomendó la segunda jefatura de la artillería en el sur de la provincia, y participó en varias acciones contra las indiadas de Calfucurá y otros caciques.
En el desencuentro entre Buenos Aires y la Confederación estuvo junto a su cuñado el general Mitre en Cepeda y Pavón, haciéndose cargo en el tiempo de paz entre esas batallas de la Comandancia de la Frontera Oeste con sede en Bragado.
Desde ese lugar y con el rango de coronel, intentó en octubre de 1863 avanzar la línea de frontera, con el auspicio de sus superiores partió el 27 de ese mes a Tres Lagunas, y al finalizar el día en Tres Lagunas fundó un campamento militar que denominó 9 de Julio, como homenaje a la magna fecha; circunstancia que comunicó al gobierno nacional y con visión de progreso solicitó se con la base del establecimiento se fundara un pueblo.
El progresista gobernador Mariano Saavedra el 12 de febrero de 1864, accedió al pedido y comisionó al agrimensor Miguel Vaschetti para que asistido por de Vedia, efectuara la delineación encomendada, realizando la traza de 94 manzanas, la plaza central y otras cuatro. En 1865 fue creado el partido.
Por Roberto L. Elissalde
La Prensa.



