3 junio 2026

Masiva marcha de la CGT contra la reforma laboral y advertencia de paro general

La CGT encabezó una multitudinaria movilización a Plaza de Mayo para rechazar la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei en el Congreso y dejó una fuerte advertencia: si el Ejecutivo avanza sin escuchar los reclamos sindicales, podría convocarse a un paro general.

La manifestación contó con una amplia participación de sectores gremiales y políticos. Además de la CGT, se sumaron las dos CTA, ATE, organizaciones sociales como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y partidos políticos de distintos espacios, entre ellos dirigentes del peronismo y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Durante el acto central, uno de los triunviros de la CGT, Jorge Arguello, fue contundente al señalar que “este es el primer paso de un plan de lucha; sigan sin escucharnos y se viene un paro general”, mensaje que sintetizó el clima de tensión entre el movimiento obrero y el Gobierno nacional.

Si bien la CGT tuvo un rol protagónico en la organización y en la simbología del escenario montado frente a la Pirámide de Mayo, el rechazo a la reforma laboral trascendió a la central obrera y mostró una expresión más amplia del descontento social. La Plaza lució colmada, aunque con sectores vallados y un fuerte operativo de seguridad en torno a la Casa Rosada.

Mientras se desarrollaba la protesta, el presidente Javier Milei encabezaba una reunión con su mesa política para definir la estrategia parlamentaria en el Senado, donde el oficialismo busca acelerar la firma de dictamen y avanzar con el tratamiento de la reforma laboral junto al Presupuesto 2026.

Desde el escenario, distintos dirigentes sindicales cuestionaron el operativo de seguridad dispuesto por el Ministerio de Seguridad y denunciaron controles y bloqueos a los micros que se dirigían a la movilización. “No nos para ni el calor ni las fuerzas de seguridad. Vamos a defender nuestros derechos”, expresaron los oradores, que también criticaron lo que definieron como una transferencia de recursos desde los sectores más postergados hacia los más concentrados.

La advertencia más dura llegó de boca de Octavio Arguello, otro de los triunviros cegetistas, quien reafirmó que la protesta marca el inicio de un plan de lucha nacional. La conducción sindical estuvo acompañada por dirigentes históricos como Hugo Moyano, Héctor Daer, Gerardo Martínez y Julio Piumato, entre otros.

Desde la CGT sostienen que la reforma laboral atenta contra derechos adquiridos, modifica de manera profunda la Ley de Contrato de Trabajo y pone en riesgo el rol de los gremios, razones por las cuales anticipan que el conflicto podría escalar si el Gobierno insiste en avanzar con el proyecto.