3 junio 2026

“La Nación paralizó la obra del Río Salado desde diciembre de 2023”

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, cuestionó al Gobierno nacional tras los anuncios de operativos en zonas inundadas y aseguró que la gestión central frenó la obra del Río Salado a fines de 2023, perjudicando el avance de un proyecto clave para mitigar anegamientos en el centro y oeste bonaerense.

 

A través de un posteo en la red X, Katopodis remarcó que el Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado —iniciado en 1997 como una política de Estado conjunta entre Nación y Provincia— tiene un 75% de su recorrido finalizado (unos 402 kilómetros), pero otros 33 kilómetros permanecen detenidos debido a la decisión del Gobierno nacional, mientras que 95 kilómetros están pendientes de ejecución provincial.

El ministro precisó que la paralización afectó la etapa 2 del tramo 4, una instancia avanzada de la obra, lo que también bloqueó las gestiones para obtener financiamiento internacional del tramo 5. “De haberse mantenido el ritmo de ejecución previo, la obra del tramo 4 podría haberse finalizado durante 2024”, afirmó. También denunció que los fondos del fideicomiso destinado a la infraestructura hídrica se encuentran inmovilizados en cuentas y plazos fijos.

Desde la Provincia señalaron que la falta de inversión nacional se siente hoy en los distritos rurales, con caminos intransitables y campos anegados. “La inversión en obra pública es fundamental para que la Argentina pueda crecer produciendo más y con mejor calidad de vida”, sostuvo Katopodis.

Las declaraciones se dieron luego de que el Gobierno nacional anunciara un operativo de asistencia en 9 de Julio. Desde la administración bonaerense destacaron la importancia de la ayuda, pero advirtieron que estas acciones no resuelven el problema estructural: la discontinuidad de las obras del Plan Maestro del Río Salado.

Con datos concretos, la Provincia refutó la versión oficial que responsabilizaba a municipios y distritos por la falta de mantenimiento. Según Katopodis, el impacto de las inundaciones actuales es una consecuencia directa de la parálisis nacional, y solo con una planificación sostenida se podrá dar respuesta al verdadero valor de la obra pública y al trabajo coordinado entre los distintos niveles del Estado.