Un hombre fue imputado por el Ministerio Público Fiscal porteño tras hacerse pasar por agente de viajes, vender servicios turísticos y pagarlos con tarjetas de crédito clonadas. Durante el allanamiento a su domicilio se encontraron más de 100 tarjetas, equipos tecnológicos, herramientas de precisión y máquinas de copiado y transferencia de datos.

La causa se inició luego de la denuncia de un usuario que detectó consumos desconocidos en su tarjeta, entre ellos un pasaje aéreo hacia Brasil adquirido en una plataforma online. Ese dato fue clave para rastrear al acusado, quien ofrecía pasajes, entradas a eventos y otros servicios a bajo costo y los abonaba con plásticos fraudulentos.
La investigación, a cargo de la Fiscalía Especializada en Ciberfraudes de la Ciudad, permitió rastrear la operación hasta dar con el supuesto agente de viajes, quien promocionaba sus servicios a través de WhatsApp. En su declaración testimonial, una de las víctimas confirmó haber adquirido un vuelo mediante esta persona, que ofrecía precios llamativamente bajos, y aportó información de otras siete personas que también habían comprado pasajes de la misma forma.
Con esos datos, se ordenó un allanamiento en una vivienda ubicada en Ituzaingó, donde funcionaba una verdadera usina de clonación de tarjetas de crédito y débito. Allí se secuestraron más de un centenar de tarjetas, algunas en blanco, otras parcialmente impresas y otras con datos de personas sin relación con los habitantes del domicilio. También se hallaron máquinas de copiado, equipos informáticos y herramientas utilizadas para la duplicación de bandas magnéticas.
El acusado quedó imputado por el delito de defraudación mediante el uso de tarjetas de crédito. La fiscalía continuará con la investigación para identificar a posibles cómplices y más víctimas del esquema delictivo.



