El Gobierno Nacional desafectó del uso ferroviario un terreno de más de 43 mil m² perteneciente a la estación de trenes de Mariano H. Alfonzo, en Pergamino. La empresa Nuevo Central Argentino SA, que gestionaba el lugar, aceptó la medida, solicitando únicamente que se preserve el edificio de la estación y el ancho de las vías para mantener la operación ferroviaria.

Ahora, el predio quedó bajo la administración de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que podría venderlo o concesionarlo para otros fines, en línea con lo que el sindicato La Fraternidad denunció como la “gran inmobiliaria” del gobierno de Javier Milei.
La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) advirtió sobre una “emergencia total” en el transporte: rutas en mal estado, trenes sin repuestos, aviones fuera de servicio y logística cada vez más costosa.
Esta desafectación no es aislada: en los últimos meses, ya se retiró el uso ferroviario de al menos diez terrenos en Buenos Aires, entre ellos las estaciones Mouras (Daireaux), Barrow (Tres Arroyos), Vallimanca (Bolívar), Elordi (General Villegas) y parcelas en Tigre, Benito Juárez y la línea Sarmiento en Morón, que pasarán a manos de empresas privadas o parques industriales.



