3 junio 2026

El femicida de Areco ya había sido condenado por el crimen de “La Clotta” Lanzetta

El brutal asesinato de Florencia Revah en San Antonio de Areco, ocurrido días atrás, expuso un antecedente clave en la vida criminal de su femicida, Esteban Alejandro Suárez.

 

El hombre, que disparó tres veces contra su expareja antes de quitarse la vida, había estado tras las rejas por un resonante caso ocurrido en 2001: el homicidio del relacionista público Claudio “La Clotta” Lanzetta.

Lanzetta fue hallado muerto en octubre de 2001 en su departamento de la calle Juncal, en Recoleta. La investigación determinó que había sido atacado por un grupo de jóvenes de Tigre que intentaban robarle dinero en efectivo y la clave de su tarjeta bancaria.
El caso, investigado por la jueza Silvia Ramond, llegó a juicio en 2003. El Tribunal Oral N° 4 condenó a Marcos Germán Araujo (15 años y 5 meses), Matías Ezequiel Elorza (13 años) y a Esteban Suárez (10 años de prisión).

Tras cumplir su pena en un penal federal, Suárez recuperó la libertad. Sin embargo, lejos de reinsertarse, volvió a protagonizar episodios de violencia.

Antecedentes de violencia

En 2019 fue denunciado por otra expareja, a la que atacó en una estación de servicio de Escobar. Allí la tomó del cuello y la amenazó con cortarle la cara con un cuchillo. Fue condenado por violencia de género, lesiones agravadas y amenazas, permaneciendo preso hasta junio de 2020.

Un año más tarde, Florencia Revah también lo denunció. Pese a sus antecedentes, Suárez seguía en libertad. El desenlace fue trágico: la asesinó de tres disparos y luego se suicidó, dejando al descubierto una trayectoria marcada por reincidencia criminal, violencia de género y descontrol judicial.

Quién era “La Clotta” Lanzetta

Claudio Oscar Lanzetta, conocido como “La Clotta”, era relacionista público de la discoteca Buenos Aires News y figura recurrente en las secciones sociales de revistas, donde solía aparecer rodeado de modelos y celebridades.

Hijo de una familia trabajadora de Almagro, había logrado construir un lugar en la noche porteña, hasta que su vida fue brutalmente interrumpida por el mismo hombre que, años después, sería el responsable de otro crimen que hoy conmociona a San Antonio de Areco.