Tras anunciar en LinkedIn que buscará trabajo en el sector privado, la diputada del PRO María Eugenia Vidal recibió una irónica propuesta de Alberto Samid.

El empresario de la carne, dueño de la cadena de carnicerías La Lonja, le ofreció trabajar como cajera en su local del mercado de Morón, bromeando sobre que debería levantarse a las siete de la mañana y que podría ir en bicicleta.
Horas después, Samid retiró la oferta citando “referencias negativas” sobre Vidal, y mantuvo la ironía: le ofreció un puesto de atención al público “sin acceso al dinero en caja”.
La publicación de Vidal en LinkedIn buscaba comunicar su intención de “reinventarse” en el plano laboral tras quedar fuera de las listas legislativas. Allí detalló su experiencia académica y profesional, incluyendo cargos públicos, consultorías para el sector privado y asesoramiento a ONGs, y se presentó como licenciada en Ciencias Políticas por la UCA.
En su mensaje, Vidal reflexionó sobre la transición del sector público al privado y preguntó a la comunidad: “¿Hay riesgo en contratar a alguien que viene de la política? ¿O que no sea oficialista? ¿Puede alguien con trayectoria en el Estado insertarse en el sector privado?”.



