4 junio 2026

Es el Día Internacional de la Pipa

A diferencia del cigarrillo, la pipa está considerada más un hobby que un vicio. El 20 de febrero se celebra el Día Internacional de este elemento milenario.

El objetivo de llevar a cabo esta celebración, es reunir algunos amantes de esta práctica milenaria, que se mantiene vigente y que todavía goza de mucha aceptación.

Orígenes de la Pipa

Muchos indicios sitúan las primeras pipas en la Edad de Piedra. El hombre aprendió a aspirar el humo por medio de una caña, de un pequeño brasero excavado en la tierra en el que ardían algunas hojas secas. El descubrimiento de los metales no aportó nada a las pipas, ya que las pipas se calentaban hasta tal punto que era imposible sostenerlas en las manos sin quemarse.

Entonces se iniciaron tentativas en otros materiales -tierra roja, tierra negra, cerámica y otros- que a pesar de ser frágiles permitían fumar hojas de higo, patata, tilo, menta, fresno, así como pétalos de magnolias y rosas.

El descubrimiento de América fue también el de la planta de tabaco y creó una explosión de la demanda de semillas para crear nuevas plantaciones. La búsqueda de un material apto para la construcción de pipas indujo inicialmente a la utilización de la arcilla, haciendo su aparición en Inglaterra a mediados del siglo XVII. En el siglo XVIII se fabricaron las primeras pipas de porcelana y en 1720 se descubrió la espuma de mar, un silicato de magnesio que se extrae de algunas minas de Asia Menor.

Este material resultó ser muy fácil de trabajar, por lo que los artesanos sorprendieron con formas y representaciones más atrevidas, llegándose a crear auténticas obras maestras. Entre 1860 y 1880 se descubrió la cepa, una excrecencia entre la raíz y el tronco del brezo, arbusto que crece en las regiones áridas del Mediterráneo. Sus virtudes son evidentes: es una madera porosa, de gran resistencia al calor y que no aporta sabores extraños al tabaco.

¿Por qué la pipa se ha convertido en un objeto irresistible?

Pasan y pasan los años y sin embargo algunas personas siguen sintiendo una irresistible atracción por el uso de la pipa. Según los fanáticos de esta milenaria práctica, la sensación de tener la pipa entre los labios es algo indescriptible, propio de los Dioses.

Para los estudiosos del tema, el fumar pipa ha sido y seguirá siendo un hábito de muchos, que, sentados con un café, leyendo el periódico o simplemente mirando el atardecer, encenderán la boquilla de su pipa para seguir viviendo esa mágica y sublime experiencia.