11 julio 2026

"Mi hijo tiene nombre, sueños y una vida": el conmovedor mensaje Diego Vera

A casi tres semanas de la tragedia ocurrida frente al Skate Park de Mar del Plata, donde un colectivo de la línea 532 perdió el control, se subió a la vereda y embistió a varias personas, provocando la muerte de Guadalupe Merlos e hiriendo gravemente a otras seis, Diego Vera volvió a expresarse en las redes sociales con una publicación cargada de dolor, amor y un fuerte reclamo de justicia.

Entre los heridos se encuentra su hijo, Thiago Vera, el joven de 19 años oriundo de 9 de Julio que permanece internado tras haber sufrido gravísimas lesiones. En los últimos días su estado mostró una evolución alentadora: despertó, abrió los ojos y pudo comunicarse con su familia mediante gestos y apretones de manos, aunque aún afronta un largo proceso de recuperación.

En un extenso texto publicado en Facebook, Diego decidió dejar de hablar únicamente del accidente para contar quién es realmente su hijo.

"Mi hijo tiene nombre. Tiene sueños. Tiene una vida. No es un expediente".

A lo largo del mensaje describe a Thiago como un joven trabajador, respetuoso y lleno de proyectos. Recuerda que terminó el secundario dejando el cariño de docentes y compañeros, aprendió el oficio de carnicero y logró ingresar a trabajar en Coto gracias a su esfuerzo. También cuenta que había comprado con sus propios ingresos una notebook porque quería estudiar Sistemas y que entrenaba boxeo convencido de que la disciplina era el camino para alcanzar sus objetivos.

El padre del joven relata que todos esos sueños quedaron abruptamente interrumpidos el día de la tragedia.

"Hoy mi hijo pelea por su vida. Y nosotros peleamos por no derrumbarnos".

En otra parte de la publicación, Diego expresa el profundo dolor que atraviesa la familia mientras acompaña la recuperación de Thiago y recuerda, además, a Guadalupe Merlos, la joven de 18 años que perdió la vida en el mismo hecho.

El mensaje también contiene un fuerte cuestionamiento hacia la falta de acompañamiento institucional que, según sostiene, sintieron luego del siniestro.

"Sentimos que, mientras el pozo donde ocurrió la tragedia fue rápidamente tapado, nosotros quedamos sumidos en un abandono que todavía duele".

Y agrega que, si bien nada puede revertir lo sucedido, un gesto humano, una llamada o una visita habrían significado mucho para quienes quedaron atravesando el peor momento de sus vidas.

No obstante, también dedica un extenso agradecimiento a quienes estuvieron presentes desde el primer día: amigos, vecinos, profesores, compañeros de trabajo e incluso personas desconocidas que hicieron llegar mensajes de apoyo, oraciones y muestras de afecto.

Finalmente, Diego reafirma que su familia no busca privilegios, sino conocer la verdad sobre lo ocurrido y que se determinen las responsabilidades correspondientes para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.

"Hoy no pedimos privilegios. No pedimos compasión. Pedimos algo mucho más simple y mucho más importante. La verdad. Justicia. Responsabilidad".

El mensaje concluye con una promesa dirigida a su hijo, que resume el sentimiento que acompaña a toda la familia desde aquella tarde del 22 de junio.

"Nunca lo vamos a abandonar. Y tampoco vamos a abandonar la búsqueda de la verdad. Porque cuando el dolor es tan inmenso, el silencio deja de ser una opción".