Una organización narcocriminal con base operativa en Junín fue desarticulada tras una investigación de más de siete meses encabezada por la Justicia Federal de San Nicolás. El operativo permitió desmantelar una red dedicada al tráfico y comercialización de estupefacientes que tenía ramificaciones en distintas ciudades del noroeste bonaerense.

La pesquisa determinó que la banda era dirigida por un interno alojado en el penal de Marcos Paz, condenado por venta de drogas, junto a una pareja de Cuartel V, partido de Moreno, integrada por un civil y una mujer perteneciente a la Policía de la Ciudad.
Los investigadores establecieron que una vivienda ubicada sobre la calle Peira al 100, en Junín, funcionaba como un punto estratégico para el almacenamiento y distribución de droga, en coordinación con otro inmueble de Chacabuco. Esta modalidad permitía descentralizar la logística y dificultar los controles policiales.
Con las pruebas reunidas, el juez federal Carlos Villafuerte Ruzo ordenó 16 allanamientos simultáneos en distintas localidades, incluyendo Pergamino, Junín, Chacabuco, Rancagua, el penal de Marcos Paz y la Comisaría 1ª de Luján. Del procedimiento participaron unos 200 efectivos de distintas fuerzas especializadas.
Durante los operativos se secuestraron marihuana, cocaína, dinero en efectivo, balanzas de precisión y dos vehículos utilizados para el transporte de los estupefacientes. Además, cinco personas —tres mujeres y dos hombres— fueron detenidas e imputadas por comercialización de estupefacientes, mientras otros tres sospechosos continúan vinculados a la causa.
Con información de Democracia - Junín.



