El intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, lanzó un fuerte rechazo al plan del Gobierno nacional sobre la Ruta 5 y pidió directamente a los vecinos no pagar peajes hasta que se retome la obra de la autovía.

Britos calificó como “inadmisible” que la nueva concesión contemple únicamente tareas de mantenimiento y no incluya la duplicación de la traza, una deuda histórica que —según remarcó— se arrastra desde hace décadas y sigue sin respuestas concretas.
El jefe comunal apuntó especialmente contra la posible instalación de nuevas cabinas de peaje en cercanías de Gorostiaga, dentro del partido de Chivilcoy, y advirtió que no se puede seguir cobrando en una ruta que presenta serios problemas de seguridad y acumula un alto índice de siniestros.
En ese marco, sostuvo que existe un amplio respaldo político a su postura, con apoyo del Concejo Deliberante local y de intendentes de la región, más allá de las diferencias partidarias. Para Britos, la medida tiene un claro perfil recaudatorio y deja de lado una obra clave para reducir riesgos y mejorar la circulación.
Según consignó el medio La Gaceta del Oeste, el intendente aclaró que el sector productivo no se opone al pago de peajes si están acompañados de infraestructura acorde, pero rechazó de plano financiar una vía que continúa en malas condiciones.
El conflicto se intensificó tras conocerse detalles de la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones, donde se confirmó que el futuro operador de los 546 kilómetros entre Luján y Santa Rosa no tendrá la obligación de avanzar con la autovía. La oferta más baja para ese tramo fue presentada por Construcciones Electromecánicas del Oeste, con una tarifa de 2.355,37 pesos más IVA.
Con este escenario, la polémica escala y suma presión política en toda la región, con la Ruta 5 nuevamente en el centro del debate.



