El conflicto en el transporte de cargas comenzó a escalar en la provincia de Buenos Aires, donde empresas del sector declararon el estado de alerta y movilización ante la falta de acuerdo por una actualización tarifaria, en medio de la suba del combustible.

La situación se tensó tras una reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro bonaerense, en la que participaron cámaras empresarias, productores nucleados en CARBAP y autoridades del Ministerio de Transporte. El encuentro finalizó sin consenso, luego de un cuarto intermedio que no logró acercar posiciones.
Ante este escenario, la CATAC resolvió declararse en alerta y habilitó la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza, incluyendo protestas en rutas, algunas de las cuales ya comenzaron a registrarse en puntos clave del territorio bonaerense.
El reclamo del sector es concreto: una actualización urgente de tarifas para compensar el fuerte incremento de costos. Según la FATRAC, los costos subieron un 15,2% entre febrero y marzo, y el ajuste total necesario alcanzaría el 25,31% respecto de los valores acordados previamente.
Desde el lado de los productores, Marcelo Fielder —en representación de CARBAP— señaló que actualmente las tarifas reales se ubican entre un 10 y un 15% por debajo de lo pactado en febrero, y planteó absorber los aumentos dentro del esquema vigente sin rediscutir toda la estructura.
En tanto, la Federación de Acopiadores propuso una suba del 10% y retomar las negociaciones en diez días, oferta que fue rechazada por los transportistas, lo que derivó en el fracaso de la reunión.
Con el conflicto abierto y sin una nueva convocatoria inmediata, crece la preocupación por el impacto que las protestas puedan tener sobre la logística del agro y la cadena de suministros, en un contexto donde el aumento del combustible sigue presionando sobre los costos del sector.



