La Justicia federal investiga la posible existencia de víctimas de la última dictadura cívico-militar enterradas como NN en el cementerio de Villa Gesell.

El juez Martín Bava ordenó una medida de no innovar para preservar el lugar tras la declaración de una vecina que denunció la presencia de al menos 18 sepulturas sin identificar correspondientes al período 1976-1983.
El impulso de la causa surgió a partir del testimonio de Marcela González, quien relató que su madre, empleada municipal en los años ’70 y ’80, había detectado numerosas tumbas sin registro durante un relevamiento. Según su declaración, el entonces encargado del cementerio le habría indicado que se trataba de personas trasladadas de noche, e incluso mencionó la participación de un efectivo policial en esos movimientos.
A partir de estos elementos, la Justicia busca determinar si esos enterramientos podrían estar vinculados a los denominados Vuelos de la muerte, una práctica sistemática de la dictadura para desaparecer cuerpos de detenidos ilegales. En paralelo, se ordenó relevar las tumbas NN, resguardar documentación histórica del cementerio y analizar posibles exhumaciones, en un contexto donde existían tareas previstas de limpieza y remoción de sepulturas.
La investigación se enmarca en antecedentes similares en la región, como los hallazgos de cuerpos en la Costa Atlántica durante 1978, vinculados a centros clandestinos como el El Olimpo. El avance de estas causas ha permitido confirmar judicialmente el funcionamiento de estos mecanismos represivos, mientras familiares de desaparecidos continúan buscando respuestas sobre el destino de sus seres queridos.



