3 junio 2026

Vuelta a clases: cuáles son las vacunas obligatorias del calendario nacional

Con el inicio del ciclo lectivo 2026, el Ministerio de Salud de la Nación reforzó el llamado a revisar y completar los esquemas de vacunación obligatoria en niñas, niños y adolescentes. La advertencia se da en un contexto de baja cobertura en distintas dosis del calendario oficial, una situación que también encendió alertas en la Sociedad Argentina de Pediatría.

 

Vacunas obligatorias según la edad

El Calendario Nacional de Vacunación establece dosis gratuitas y obligatorias en centros de salud públicos, sin necesidad de orden médica:

Recién nacidos

Hepatitis B (dentro de las primeras 12 horas)

BCG

Primer año

Rotavirus (2 y 4 meses)

Quíntuple (2, 4 y 6 meses)

IPV (2, 4 y 6 meses)

Neumococo conjugada (2, 4 y 12 meses)

Meningococo (3 y 5 meses)

Antigripal (desde los 6 meses)

12 meses

Triple viral (sarampión, rubéola y paperas)

Hepatitis A

15 meses

Meningococo (refuerzo)

Varicela

Ingreso escolar (5 años)

Refuerzo triple bacteriana

Segunda dosis triple viral

Refuerzo varicela

Refuerzo IPV

Adolescencia (11 años)

Triple bacteriana acelular

Antimeningocócica

Vacuna contra el VPH

Fiebre amarilla (en zonas de riesgo)

Embarazo

Antigripal

Triple bacteriana acelular (desde la semana 20)

Virus sincicial respiratorio (entre semanas 32 y 36,6)

Adultos

Doble bacteriana (cada 10 años)

Antigripal anual (grupos de riesgo y mayores de 65)

Neumococo (desde los 65 años)

Fiebre hemorrágica argentina y fiebre amarilla (según zona de riesgo)

Preocupación por la baja cobertura

Las autoridades sanitarias advirtieron que ninguna vacuna estratégica alcanzó el 95% recomendado para garantizar inmunidad colectiva. En 2024, coberturas como la triple viral y el refuerzo antipoliomielítico en niños de cinco años cayeron por debajo del 50%. También se registró baja adhesión a la vacuna contra el VPH en adolescentes.

Desde el Ministerio y la Sociedad Argentina de Pediatría remarcaron que completar los esquemas es clave para prevenir brotes, proteger a la población infantil y garantizar un entorno escolar seguro, especialmente ante el aumento de enfermedades reemergentes en los últimos años.