La investigación comenzó tras la denuncia de un paciente que sufrió moretones e inflamación luego de aplicarse ácido hialurónico en los labios.

Durante un allanamiento al consultorio, la policía secuestró siete jeringas con agujas colocadas, una caja metálica con otras cuatro agujas, un perfilador, una brocha de maquillaje, relleno de ácido hialurónico y productos médicos vencidos. Entre las personas atendidas se encontraban una madre y su hija de 15 años, quienes habían solicitado tratamientos de rinomodelación y aplicación de rellenos faciales.
La mujer fue imputada por ejercicio ilegal de la medicina y permanece detenida mientras avanza la causa.



