24 mayo 2024

Actividad física en invierno: cómo mantenerse activo sin enfermarse

Descubre cómo desafiar al invierno: mantén tu rutina de ejercicio al aire libre y aprovecha los beneficios para tu salud. A pesar de las bajas temperaturas y los días más cortos, la actividad física durante esta temporada puede ser revitalizante y altamente beneficiosa.

El invierno no tiene por qué convertirse en un obstáculo para mantener una rutina de ejercicio al aire libre. A pesar de las bajas temperaturas y los días más cortos, la práctica de actividad física en esta temporada puede resultar revitalizante y altamente beneficiosa para la salud.

Aunque muchos optan por resguardarse en la comodidad de sus hogares, aquellos que deciden salir a ejercitarse en invierno tienen la oportunidad de disfrutar del aire fresco, fortalecer su sistema inmunológico y mantenerse activos. Para poder realizar ejercicio y evitar enfermarse, los expertos de Mayo Clinic aportaron valiosos consejos y recomendaciones para aprovechar al máximo las sesiones de ejercicio al aire libre durante esta temporada invernal, garantizando el bienestar y la seguridad de los deportistas en todo momento.

Ropa adecuada

A la hora de vestirse muchos tienen en cuenta las bajas temperaturas, por lo que suelen hacerlo con demasiadas ropas, pero esto es un error, puesto que el ejercicio genera una gran cantidad de calor lo suficiente para que la persona sienta más calor del que hace. No obstante, la evaporación del sudor extra el el calor del cuerpo y lo refresca. Por lo que abrigarse de más no se recomienda.

La solución a este problema es vestirse con capas de prendas que la persona puede quitarse cuando comience a sudar y luego, al terminar el ejercicio, pueda volver a ponérsela. Como primera capa se recomienda una capa delgada de material sintético, como poliprolipeno, que aleja el sudor del cuerpo. Y se recomienda evitar el algodón.

Como segunda capa se recomienda una de polar o lana para aislar y por último una capa exterior impermeable y respirable.

Qué zonas del cuerpo proteger

Cuando hace frío, el flujo sanguíneo se concentra en el centro del cuerpo y deja la cabeza, las manos y los pies vulnerables a la congelación. Debido a esto, desde Mayo Clinic se recomienda utilizar guantes finos hechos con un material transpirable (como polipropileno). Luego, se recomienda usar guantes o mitones más gruesos forrados con lana o vellón para proporcionar un mayor aislamiento térmico. Al ponerse los guantes o mitones antes de que las manos se enfríen y quitar el par exterior cuando las manos suden, se busca regular la temperatura y evitar la incomodidad causada por el exceso de calor o humedad.

También se recomienda adquirir zapatos deportivos medios o un talle más grande de lo normal para poder emplear medias térmicas gruesas o un par regulares adicionales.

Por último, es importante utilizar una bufanda o máscara que permita calentar el aire antes de inhalarlo. Esto es particularmente útil para evitar enfermedades respiratorias.

Hidratarse al igual que en verano

Tanto en verano como en invierno, siempre es importante hidratarse, sobre todo cuando se hace ejercicio. Si bien no hay un calor agobiante, las personas pueden deshidratarse debido a la transpiración, la respiración, la capacidad de secar que tiene el viento invernal y por la mayor producción de orina.